
Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
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Florida.- Kiko Calero cree que la campaña pasada fue la mejor de su carrera en Grandes Ligas. Ahora, el derecho puertorriqueño de los Mets de Nueva York desea mejorarla lanzando toda la temporada sin problemas en el hombro. Nueva York le ofreció a Calero un contrato de ligas menores a principios de marzo a pesar de que hay preocupaciones en torno a su hombro derecho, una articulación que le ha dado problemas desde que fue operado en 2007. Calero tuvo foja de 2-2 con 1.95 de efectividad con los Marlins de la Florida el año pasado, al ponchar a 10,35 bateadores por cada nueve entradas gracias a su potente slider que lanza a 80 millas por hora, pero se perdió 18 partidos antes del Juego de Estrellas por una inflamación en el hombro. Calero lanzó el jueves una entrada perfecta para fortalecer sus posibilidades de integrar al equipo de las Grandes Ligas de los Mets al terminar la pretemporada y podría colocarse como el preparador para el taponero Francisco Rodríguez, un puesto que aún no está decidido. Calero afirmó hoy, viernes, que está saludable y espera estar listo para la temporada. "Definitivamente quiero tener otro buen año como ese, pero quiero seguir trabajando en mi hombro para poder lanzar todo el año", dijo Calero, quien debutó en las mayores en 2003 con los Cardenales de San Luis. "Necesito hacer esto porque cada vez que me tomo un descanso en la temporada, algo le pasa a mi hombro. Este año voy a trabajar el doble de fuerte para mantener mi hombro fuerte", agregó. Calero, de 35 años, se desgarró el cartílago de la articulación del hombro derecho al finales de la temporada del 2007 cuando jugaba para los Atléticos de Oakland y se perdió más de 50 partidos al año siguiente. El puertorriqueño ha tenido cuatro apariciones en la pretemporada después de lanzar su primer inning el 14 de marzo ante su antiguo equipo. En esa primera salida no se mostró satisfecho porque regaló un boleto y concedió un imparable en una entrada en blanco, pero la única carrera que ha permitido desde entonces fue un cuadrangular al abrir la última entrada para definir un partido el 20 de marzo. "He jugado en Grandes Ligas por siete años, pero cada vez que inicias una nueva temporada con un nuevo equipo, uno quiere tener un buen desempeño para demostrarle a la gente que uno puede lanzar en este nivel. Ahora lo hago mejor y la primera vez me apresuré demasiado, quiero hacer cada lanzamiento para strike, pero cada día me siento más confiado", agregó Calero. El boricua tiene foja de 14-12 con 3.24 de efectividad y 324 ponches en 313 partidos en su carrera de siete años. El año pasado, contuvo a los bateadores rivales derechos a un magro promedio de .176. "Eso creo (que está mejorando). Aún necesitamos darle una oportunidad para que ponga su brazo en forma, ver si podemos darle una oportunidad de darle días consecutivos de trabajo y también comprobar si estamos de acuerdo", indicó el jueves su piloto Jerry Manuel.

