Los Mets invierten en Dominicana
El equipo de las Grandes Ligas abrió una academia en Boca Chica que costó $8 millones.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 10 años.
PUBLICIDAD
Boca Chica. – Es una academia de lujo para el desarrollo de los jóvenes peloteros firmados en este país y en otros lugares de Latinoamérica.
Con una inversión de $8 millones, la organización de los Mets de Nueva York levantó una moderna academia en esta ciudad hace seis años con el propósito de pulir las destrezas de los prospectos y brindarles una formación educativa antes de viajar a Estados Unidos.
Ayer, este medio hizo un recorrido por las facilidades de la academia para conocer la infraestructura y operación de la misma en un espacio de 37 acres.
“Aquí, es donde comienza el sueño”, comparte el director de la academia, Juan Henderson, en alusión a la ruta de los jugadores hacia a las Grandes Ligas.
Alrededor de 70 jóvenes, entre los 16 y 19 años, se acuartelan anualmente en el complejo deportivo para dar sus primeros pasos en el profesionalismo. Aquí pueden estar entre uno y tres años antes de dar el salto a alguna liga en Estados Unidos.
La mayoría son dominicanos, pero también hay mexicanos, venezolanos y colombianos, entre otros.
No todo el dinero está invertido en facilidades deportivas. Hubo un cambio de mentalidad en la organización de los Mets y en las restantes desde que Major League Baseball (MLB) estableció una oficina en este país en el 2000 para darle un orden a ciertas cosas. “El cambio ha sido gradualmente”, apunta Henderson.
Y la academia de los Mets tiene otro propósito fundamental, además de continuar capacitando a los peloteros con miras a su ascenso a los diversos niveles (Liga de Novatos o Clase A) en Estados Unidos.
El otro propósito está relacionado al desarrollo educativo de los jóvenes. “Fui jugador en los 1990 y nada de esto existía. Me parece increíble para nuestros jugadores”, dijo Henderson, quien estudió dos años en Estados Unidos antes de entrar al sorteo de novatos y ser seleccionado por los Angelinos de California.
Ya el tiempo de que los peloteros solo caminaban con un guante y un bate por las academias llegó a su fin. Ahora también cargan libros y libretas. Para los Mets es esencial este programa de educación, dijo su director.
La academia de los Mets cuenta con cinco modernos salones, incluyendo uno de computadoras. Henderson recordó que la mayoría de los dominicanos que firman al profesionalismo, abandonaron la escuela en un momento dado. “Muchos llegan sin un cuarto año. Dejaron la escuela para irse a jugar béisbol y cumplir el sueño de firmar”.
Como una política, la organización le exige a los jugadores completar el cuarto año de escuela superior. Por tal razón, los Mets establecieron un acuerdo con un instituto educativo del país para enviarles diferentes profesores y ofrecerles clases a los participantes de la academia.
“Les damos las clases básicas de sociales, español y matemáticas para que terminen el cuarto año. Es algo mandatorio. No es opcional”.
La clase de inglés, en tanto, le corresponde a otros recursos. La academia cumple con el mandato de la oficina de MLB de enseñar el inglés.
Los Mets, en su caso, llegaron a un acuerdo con la Universidad de South Florida para que les enviaran los estudiantes que estuvieran cerca de terminar sus estudios en Educación.
“Son americanos que vienen a dar clases de inglés por todo un año. Es un requirimiento de MLB. Personal de MLB viene y supervisa”, cuenta Henderson al estimar entre 14 y 15 horas el contacto de los peloteros con los libros a la semana.
También, la academia cuenta con un psicológico deportivo que supersiva a los atletas dos veces a la semana y mantiene contacto con ellos en caso de viajar a Estados Unidos.
“Igualmente, nosotros le ofrecemos charlas de cómo manejar las finanzas y de cómo desenvolverse en Estados Unidos a la hora de ir a un banco o a un restaurante”, añade.
Esta parte educativa, según Henderson, ha evolucionado el trabajo de las academias, gracias a la intervención de MLB para proveerle mejores herramientas a los jugadores latinoamericanos antes de llegar a suelo estadounidense.
En muchas ocasiones, el choque cultural para los jugadores es sustancial y puede afectar su rendimiento, dijo Henderson. “Creemos que la educación es muy importante. Un pelotero bien educado tendrá mejores oportunidades de enfrentar con éxito las circunstancias de la vida. El béisbol ha cambiado y el pelotero tiene que estar bien educado”.
“Aquí, buscamos desarrollar el paquete completo. No que solo sean buenos jugadores, sino también como personas. Sabemos que no todos van a llegar a las Mayores y, por eso, ofrecemos algo más allá del béisbol”, dice Henderson.
La organización de los Mets ha visto el fruto de la academia con las firmas de los dominicanos Jeurys Familia, Rafael Montero y Juan Lagares, y del panameño Rubén Tejeda, entre otros.
Así que no escatimó en la inversión millonaria en la academia, que consta de tres parques y otros dos campos más pequeños; un cajón de bateo bajo techo; un espacio gimnasio; casilleros; un cuarto del trainer con diversas camillas y equipo médico; un comedor; 19 habitaciones; y un salón de entretenimiento.
“Las organizaciones invierten porque saben del talento de República Dominicana. Esta es un área especial de peloteros y ellas están en la búsqueda del próximo Pedro Martínez o Juan Marichal. Es factible para ellos”, señala Henderson.


