La temporada 2011 se está convirtiendo en una muy especial para los Yanquis de Nueva York.

Su capitán, Derek Jeter, llegó en julio pasado a los 3,000 hits, primer y único yanqui en conseguir dicha marca. El martes, otro de los hijos predilectos de la franquicia, Mariano Rivera, se convirtió en apenas el segundo relevista en la historia que suma 600 juegos salvados en su carrera.

El panameño logró la gesta ante los Marineros de Seattle y ahora sólo necesitaba un salvamento para empatar la marca de todos los tiempos en poder del retirado Trevor Hoffman, que sumó 601.

Pero, todavía no es momento para celebrar para el veterano cerrador, considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos.

“Tal vez cuando me retire, pero por ahora no estoy concentrado en eso (en la marca). No soy ese tipo de hombre. Soy un jugador de equipo”, dijo Rivera luego del partido del martes.

Pero, con celebración o sin ella, se espera que Rivera supere el récord de Hoffman esta misma semana. Aunque Rivera desea que el verdadero festejo sea a finales de octubre.

“Nada se compara con la Serie Mundial. Me gusta la Serie Mundial”, expuso Rivera al diario New York Post.

Desde que se colocó la franela de rayas en 1995, el panameño ha sido pieza fundamental para la novena mas ganadora de títulos de todos los tiempos.

En su temporada de novato, Rivera inició en 10 ocasiones, pero desde entonces se convirtió en el mejor taponero de su generación y, para muchos, de la historia.

Ha salvado sobre 40 partidos en ocho temporadas, incluyendo el 2011. En dos ocasiones tuvo sobre 50 rescates. Además, ha sido escogido al Juego de Estrellas 12 veces.

“A mí no me sorprende (los 600 salvados). He estado jugando con él desde que yo tenía 18 años”, dijo por su parte Jeter.

dueño y señor de la Postemporada

Las cinco sortijas de Serie Mundial que ha conseguido con los Yanquis es lo que más llena de orgullo al lanzador de 41 años, lo que redunda en el trabajo en equipo.

“Como lo he dicho antes y lo seguiré diciendo, no depende de mí. Depende de que mis compañeros de equipo me den la oportunidad de lanzar”.

Y vaya que ha aprovechado la oportunidad. Si en la serie regular Rivera ha sido dominante, en los playoffs ha estado en otro nivel.

En 15 postemporadas, el taponero tiene marca de 8-1, con una espectacular efectividad de 0.71 y 42 salvados, líder absoluto en estos últimos dos renglones.

CAMINO A COOPERSTOWN

Al igual que la posición del bateador designado, que parece ser relegada en la votación para el Salón de la Fama, a la hora de entrar a Cooperstown, es más difícil para los taponeros comparado con los lanzadores iniciadores.

De los primeros 10 lanzadores abridores que lideran las Grandes Ligas en victorias, ocho tienen su placa en Cooperstown, incluyendo los primeros siete.

Sin embargo, del top ten de cerradores, apenas dos están con los inmortales. Pero Rivera, único jugador activo del grupo y quien parece no perder efectividad con el pasar de los años, se perfila como futuro miembro del Salón de la Fama, ya que tiene méritos de sobra.

“No sé si alguna vez veamos otra vez lo que Mariano y Trevor Hoffman han hecho”, señaló Joe Girardi, dirigente de los Yanquis.

“Él (Rivera) es el mejor cerrador en el juego. Le ha dado a los aficionados de los Yanquis algo para estar orgullosos”, dijo Girardi, quien por cuatro temporadas compartió la batería con Rivera.