Romero dice que oportunidad es una "bendición del cielo"
Romero entró en una situación sumamente difícil: octava entrada como equipo visitante, dos outs, bases llenas.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
PUBLICIDAD
Si algún equipo de las Grandes Ligas aún necesita un zurdo en el bullpen, seguramente debe prestarle mucha atención a la actuación del puertorriqueño J.C. Romero en este Clásico Mundial de Béisbol, en especial a lo que hizo el viernes ante los Estados Unidos en el partido en el que la novena puertorriqueña se adjudicó el pase a la ronda semifinal.
Romero entró en una situación sumamente difícil: octava entrada como equipo visitante, dos outs, bases llenas y la ventaja de apenas una carrera en un inning en el que los estadounidenses habían anotado dos veces.
El zurdo sacó con rola a segunda a Eric Hosmer y luego tuvo un impresionante noveno episodio en el que retiró a la oposición en orden.
“Me siento muy feliz por el orgullo de ser boricua y de haber hecho algo que es la primera vez en la historia que se hace en un torneo de este nivel. Para mí fue un honor y una bendición del cielo ser parte de eso”, sostuvo Romero.
“En cuanto a no tener contrato, es definitivamente una etapa nueva en mi vida, pero el que me conoce sabe que yo vivo por fe y, si es la voluntad de Dios que yo no juegue más pelota, es que Él tiene algo mejor para mí. Ahora mismo sé que hay interés de algunos equipos, y tengo que hablar con mi agente para ver si, cuando acabe este torneo, hay algo, pero estoy muy tranquilo”.
El viernes, Romero relevó a Fernando Cabrera, invirtiéndose los papeles de lo que ocurrió en el juego decisivo de 2009, también ante Estados Unidos, en el que el zurdo entró a la novena entrada con ventaja de dos carreras y no pudo cerrar, dándole paso a Cabrera, quien tampoco pudo salvar el juego. Esta vez el resultado fue distinto.
“Esa derrota fue algo muy doloroso para mí, pero pasó, fue parte de la historia de Puerto Rico, y por cuatro años estuvimos pensando en eso, pero tuvimos otra oportunidad y esta vez sí pudimos obtener ese triunfo”.
En caso de no firmar contrato en las Grandes Ligas, Romero ya tiene un plan B.
“Descansaría unos meses y luego entraría en lo que será una segunda etapa en mi carrera. Yo siempre he tenido la visión de ayudar a los niños de Puerto Rico y enseñarlos a jugar pelota y a eso me dedicaría”, sentenció.


