Emmanuel Rodríguez venció a la adversidad y ya comenzó el proceso de rehabilitación para subir al tinglado en el Campeonato Mundial de Boxeo Aficionado pautado para los meses de septiembre y octubre en Bakú, Azerbaiyán.

El púgil tuvo un año 2010 de ensueño al capturar una medalla de oro en las primeras Olimpiadas Juveniles efectuadas en agosto en Singapur. Sin embargo, un confuso incidente por poco le troncha su futuro en el boxeo.

Rodríguez sufrió quemaduras de segundo grado en un 60 por ciento de su cuerpo el pasado 12 de noviembre, al prenderse en fuego un contenedor de gasolina que utilizaba para, supuestamente, abastecer de combustible el automóvil de un amigo.

A causa del incidente, Rodríguez estuvo recluido por varios meses en las Unidades de Cuidado Intensivo y de Quemados del Centro Médico. Pero el prometedor boxeador asegura que ya salió de lo peor y ahora se enfoca en reencaminar su carrera.

“Salí del hospital caminando. En estos momentos no tengo mucho movimiento en la pierna izquierda. Pero desde el día que salí comencé a tomar terapias”, indicó Rodríguez a Primera Hora.

El púgil, que sufrió quemaduras en el rostro, cuello, pecho y piernas, asistió ayer a la presentación de la delegación de peleadores puertorriqueños que participarán en el Torneo Prepanamericano en Venezuela, evento clasificatorio para los Juegos Panamericanos en Guadalajara, México.

De paso, el presidente del Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur), David Bernier, aprovechó para entregarle a Rodríguez el trofeo que obtuvo en la Premiación Olímpica del 2010.

Por su parte, Rodríguez dijo que espera comenzar a entrenar a tiempo completo, como solía hacer, dentro de un mes y medio.

“Estoy jogueando por las mañanas de 25 a 30 minutos para fortalecer la pierna y entrenando para el Campeonato Mundial. Ahora mismo estoy mohoso y no estoy haciendo ejercicios de fuerza por la pierna, pero espero comenzar a trabajar fuertemente en un mes y pico”, enfatizó Rodríguez.

El joven púgil dijo además que retomó el pasado martes las clases en la escuela del Albergue Olímpico, donde también está acuartelado. Sin embargo, reconoció que el incidente cambió su forma de ser por completo.

“Cambiado en un cien por ciento, porque no es nada fácil estar quemado y estar cuatro meses en un hospital. Son huellas que se te quedan toda la vida. Estar cuatro meses sufriendo todos los días no es fácil”, subrayó Rodríguez.

Aunque ya comenzó su recuperación física, Rodríguez sí resaltó que le tomará más tiempo recuperarse del aspecto emocional debido al incidente.

“Ese golpe todavía no se ha sacado, pero con el favor de Dios lo vamos a poder sacar. Es sólo cuestión de tiempo”, recalcó Rodríguez.