Sobre la “puntuación abierta parcial”
El pasado sábado, en la pelea de Danny García, se utilizó la llamada “puntuación abierta parcial” implementada desde 2006 por el CMB.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 12 años.
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Uno de los aspectos más novedosos de la pelea en la que Danny García retuvo su título superligero del CMB (y el de la AMB) ante Mauricio Herrera, fue la utilización de la llamada “puntuación abierta parcial” implementada desde 2006 por el CMB, la cual dispone que se anuncien al público cómo van las votaciones de los jueces después de cuatro y ocho asaltos.
La regla nunca ha sido acogida por la gran mayoría de las comisiones de Estados Unidos ni por los otros organismos mundiales, al contrario de otras dos innovaciones iniciadas por el CMB bajo el mandato de José Sulaimán: los pesajes del día antes y la reducción de 15 a 12 episodios en los combates de título mundial.
Entre los que más criticaron ahora su uso aquí estuvo el presidente de la OMB, Francisco Valcárcel. Además de afirmar que nunca le ha gustado esa regla, comentó que la misma acaba de ser incluida en el reglamento de la Comisión local y hasta sugirió que podría ir en contra de la Asociación de Comisiones Boxísticas de Estados Unidos, que no la apoya dentro del reglamento “uniforme” de las comisiones estadounidenses, incluyendo la de Puerto Rico.
En fin, la regla pretende combatir las decisiones descabelladas, dado que los jueces tienen que estar revelando sus números a cada rato.
“Tiene puntos buenos y puntos malos y para mí es más mala que buena”, opinó días atrás el retirado ex campeón Iván Calderón. “Es como la regla que había en aficionado, en la que uno podía ver en todo momento la puntuación: en parte es bueno, porque puede servir de motivación para el que va perdiendo, pero también se presta para que haya hasta motines cuando la gente ve que uno está ganando de calle y la votación no lo refleja”.
En efecto, los opositores creen que podría fomentar protestas violentas de los fanáticos tres veces por pelea, algo que en realidad no ha ocurrido en la práctica. Más válida es la apreciación de que propicia unos finales tediosos si un boxeador prefiere no arriesgarse al saberse arriba por amplio margen.
Eso sí ha pasado y es la razón por la que a mí tampoco me guste… mucho.
Pero sí hay que aclarar que ya antes se había usado aquí y aparece tanto en el reglamento aprobado en abril de 2011 como en el anterior.
También se ha implementado sin problemas en EE.UU. (Texas, por ejemplo, la avaló para la pelea por el título ligero entre Omar Figueroa y Nihito Arakawa en julio pasado) y, según el CMB, en más de 3,500 combates en 40 países.
Y quizá más importante: el reglamento local solo establece que se aplique en peleas del CMB, por lo que no se le está imponiendo a la fuerza a quien no la quiera.

