València. El futbolista murciano Rafa Mir se sentará el próximo jueves en el banquillo de los acusados de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia para ser juzgado por agresión sexual y lesiones, delitos por los que se enfrenta a una petición de condena de 10 años y medio de prisión.

Mir fue detenido en septiembre de 2024, cuando jugaba en el Valencia cedido por el Sevilla -que esta campaña le ha cedido al Elche-, tras la denuncia presentada por una mujer a la que conoció en una discoteca y que acudió posteriormente a su casa junto a una amiga y otro amigo del delantero, el también futbolista Pablo Jara, para el que la Fiscalía pide 3 años de prisión.

El Ministerio Público sostiene que los procesados conocieron a las víctimas en una discoteca de València y que, tras cerrar el local, los cuatro decidieron ir al chalé donde residía Mir.

El entonces jugador del Valencia CF mantuvo relaciones sexuales consentidas con una de las víctimas en uno de los cuartos de la casa. Tras ello, siempre según el Ministerio Fiscal, salió de la habitación, levantó a la otra víctima en brazos y la lanzó a la piscina vestida para meterse él también en el agua y posteriormente realizarle tocamientos en sus partes íntimas y otras prácticas de tipo sexual.

La joven salió de forma apresurada y huyó de la casa, pero se dio cuenta de que se había olvidado el bolso, por lo que regresó para recuperarlo.

La acusación pública mantiene que en ese momento, el procesado la obligó a entrar en el cuarto de baño, donde la forzó sexualmente pese a que ella le decía que quería irse.

Mientras ocurrían estos hechos, la otra mujer estaba dándose un baño en la piscina cuando, según la Fiscalía, el segundo acusado se le aproximó y comenzó a tocarle en sus partes íntimas, hasta que la perjudicada le apartó y le pidió que parara.

El Ministerio Público detalla que cuando las jóvenes salían de la vivienda, el segundo encausado empujó a una de ellas y le propinó un puñetazo en la cara mientras les decía: “Sois unas niñatas, piraos”.

Una de las jóvenes sufrió contusiones y erosiones y la otra un trastorno psíquico del que tardó 180 días en curarse, según consta en el escrito de acusación del Ministerio Público.

Por estos hechos, la Fiscalía solicita inicialmente para el principal procesado una pena de prisión de 10 años y medio por un delito de agresión sexual y otro de lesiones; y para el segundo procesado una pena de 3 años por un delito de agresión sexual y una multa por el delito de lesiones.

La defensa de Mir ha pedido la libre absolución del jugador, por entender que las relaciones fueron consentidas y que el futbolista no cometió delito alguno.