Kissimmee. Nani consideró que el espectáculo fue hermoso y emotivo. Pero no hablaba de los goles en los que participó durante el encuentro que Orlando City ganó 2-1 al Inter de Miami el miércoles.

Casi 200 jugadores ingresaron en la cancha para guardar silencio durante 8 minutos y 46 segundos, en señal de protesta contra la injusticia racial, antes de que la Major League Soccer (MLS) retomara sus actividades futbolísticas el miércoles por la noche.

Los jugadores vistieron camisetas, guantes y mascarillas, todo en negro y con el lema del movimiento “Black Lives Matter”. Las camisetas mostraban además otras consignas, como la de “negro y orgulloso”, “el silencio es violencia” y “negro todo el tiempo”.

Tras caminar hacia la mitad de la cancha, los futbolistas fueron levantando el puño derecho y conservaron esa postura por tanto tiempo que algunos tuvieron que hacer algunos estiramientos para recuperarse de la fatiga muscular después de la protesta.

El momento solemne puso de manifiesto dos de los problemas de mayor actualidad en el mundo: La pandemia, con las mascarillas, y el racismo, con la protesta, justo en el momento en que fue posible reanudar el fútbol profesional en Estados Unidos, detenido por la crisis sanitaria mundial.

“Todos queremos un cambio en el mundo”, dijo Nani. “Queremos un mundo mejor, sin diferencias ni discriminación... Todo el mundo debería parar por un par de minutos, pensar en nuestros niños y enseñarles como ser mejores personas en un mundo mejor”.

Queremos un mundo mejor, sin diferencias ni discriminación... Todo el mundo debería parar por un par de minutos, pensar en nuestros niños y enseñarles como ser mejores personas en un mundo mejor

-Nani

La agrupación de futbolistas se denominaba anteriormente Coalición de Jugadores Negros de la MLS. Sin embargo, cambió su nombre esta semana por el de Jugadores Negros a Favor de un Cambio.

El movimiento surgió tras la muerte de George Floyd, un ciudadano negro asfixiado cuando un policía blanco de Minneapolis, que lo había sometido ya, le oprimió el cuello con una rodilla. Los fiscales han dicho que esa compresión duró 7 minutos y 46 segundos, pero los 8:46 se han convertido en un símbolo de los abusos policiales contra las minorías.

La liga y el sindicato de futbolistas manifestaron su respaldo a la organización.

Otros jugadores del Orlando City y del Inter de Miami pusieron una rodilla en el césped, cerca del círculo central, durante la protesta. El portugués Nani anotó en el séptimo minuto de descuento, y Orlando se impuso sobre Miami, un equipo debutante en la liga.

Los dos clubes del estado de Florida guardaron otro minuto de silencio, con una rodilla en tierra, junto con el árbitro y los jueces de línea, justo antes del saque inicial.

No se interpretó el himno nacional, ni antes ni después de la protesta. La MLS había informado que obviaría esa ceremonia en vista de que no hay público en las gradas.

Los jugadores de la liga tuvieron semanas para decidir qué harían antes del torneo denominado MLS Is Back en el complejo ESPN Wide World of Sports en Disney World.

En tanto, Andrés Reyes, de Miami, debió ser retiradgggo del campo en camilla al comienzo del segundo tiempo, tras una aparatosa colisión con Dom Dwyer, de Orlando. La repetición en video mostró que un codo de Dwyer impactó el cuello del colombiano, cuando ambos disputaban un balón.ón.n.tiró del certamen el lunes, después de que 10 jugadores y un entrenador dieron positivo del padecimiento COVID-19. Un día después, quedó en duda la situación del Nashville, con cinco casos confirmados de coronavirus.

Se suponía que Nashville enfrentaría a Chicago en el segundo partido de la doble cartelera prevista para el miércoles, pero el cotejo se pospuso.

La temporada de la MLS se interrumpió el 12 de marzo, debido a la pandemia, cuando se habían disputado apenas dos fechas.

Esta reanudación se da con un torneo y un ambiente distintos: Sin espectadores y con muchas preocupaciones, incluso dentro de una burbuja de seguridad.

¿Pueden 25 equipos, que incluyen a 700 jugadores, además de entrenadores, cuerpo médico y personal de apoyo, hacer todo bien durante un mes? ¿Y cuál es el número tolerable de casos positivos de coronavirus que pueden presentarse durante el certamen?

La NFL, la NBA y el béisbol de las Grandes Ligas seguramente tendrán toda su atención puesta sobre lo que ocurra en las afueras de Orlando.

De hecho, la NBA mirará de cerca. Forma parte de esta burbuja instalada en el inmenso complejo de ESPN. Banderas de los distintos equipos de la NBA se agitan ya en cada poste y asta. Algunas áreas están ya desinfectadas y acordonadas para el regreso del baloncesto, a finales de este mes.

La MLS usa tres canchas cercanas a la parte posterior del complejo. Dos de esos campos fueron empleados por la NFL para las prácticas del Pro Bowl en los últimos cuatro años.

Es obligatorio el uso de mascarillas para todos, salvo los jugadores que estén jugando en la cancha. Los entrenadores, empleados de apoyo y trabajadores de los medios de comunicación utilizaron los cubrebocas durante el cotejo.

El mexicano Rodolfo Pizarro, astro del Inter, no figuró en la alineación inicial y empleó mascarilla en los calentamientos.

En tanto, Andrés Reyes, de Miami, debió ser retirado del campo en camilla al comienzo del segundo tiempo, tras una aparatosa colisión con Dom Dwyer, de Orlando. La repetición en video mostró que un codo de Dwyer impactó el cuello del colombiano cuando ambos disputaban un balón.

Reyes evidenciaba problemas para respirar, mientras sus compañeros y el árbitro pedían auxilio. Y la situación se volvió más preocupante cuando los cuerpos de emergencia tuvieron problemas para llegar al jugador.

El personal de seguridad debió forcejear para abrir una puerta, demorando la respuesta. Pasó tanto tiempo que Juan Agudelo, quien tiene nacionalidad estadounidense, pero nació en Colombia, debió correr de un extremo a otro de la cancha para ayudar.

Terminó apoyando en la colocación de la camilla.

Chris Mueller anotó el tanto del empate por Orlando, al deslizarse para hacer contacto con un centro de Nani a los 70 minutos.