El cortometraje puertorriqueño “Mareas a la deriva", dirigido y escrito por la cineasta Camila S. Rodríguez López, fue seleccionado para formar parte del Short Shorts Film Festival & Asia, uno de los festivales de cine corto más importantes de Japón y clasificatorio para los Premios Oscar.

La producción será exhibida en Tokio, específicamente en la sede MoN Takanawa: The Museum of Narratives, y también estará disponible de manera virtual del 25 de mayo al 10 de junio de 2026 a través de la plataforma oficial del festival.

La participación de la cinta representa un logro histórico para el cine puertorriqueño, al convertirse en la primera producción local dirigida por una mujer boricua en ser incluida en este prestigioso espacio cinematográfico en Japón.

La historia gira en torno a temas como la migración, el desplazamiento y el colonialismo desde la perspectiva de tres mujeres puertorriqueñas que enfrentan decisiones familiares y personales que marcaron sus vidas.

“Siento una gran satisfacción porque esta pieza fue realizada por un equipo integrado mayoritariamente por mujeres y se exhibe en la categoría Women in Cinema de un festival internacional tan importante”, expresó Rodríguez López en declaraciones escritas.

La directora añadió que el proyecto explora cómo las experiencias migratorias impactan tanto a quienes se marchan como a quienes permanecen en Puerto Rico.

El cortometraje cuenta con las actuaciones de Camelia Muñiz, Gabriela Saker y Denise Quiñones, quienes interpretan a tres mujeres de distintas generaciones que se reencuentran en medio de tensiones familiares y conversaciones sobre identidad, sacrificio y futuro.

Muñiz da vida a Maite, un personaje que enfrenta cambios dentro de su núcleo familiar mientras reflexiona sobre su propio destino. Por su parte, Saker interpreta a Sofía, cuya experiencia fuera de Puerto Rico ofrece una mirada distinta sobre las oportunidades y las decisiones de vida. Mientras, Quiñones encarna a Patricia, la figura materna que conecta —y a la vez confronta— las distintas perspectivas generacionales.

Filmada en Puerto Rico durante 2024, la producción tiene una duración de 21 minutos y mezcla elementos dramáticos con matices de comedia en una historia centrada en el crecimiento personal y las complejidades de la familia.

La dirección de fotografía estuvo a cargo de Aliza Jawahar, mientras que la música original fue compuesta por Alexandra Funes.