Un Día de Madres diferente.

Savannah Guthrie continúa aferrándose a la esperanza de encontrar con vida a su madre, Nancy Guthrie, mientras las autoridades mantienen activa la investigación sobre su desaparición.

Con motivo del Día de las Madres, la conductora del programa Today compartió un conmovedor video en redes sociales con imágenes familiares de Nancy, de 84 años, quien desapareció el pasado 1 de febrero de su residencia en Tucson, Arizona. Según las autoridades, la mujer habría sido secuestrada por un individuo enmascarado durante la madrugada.

“Madre, hija, hermana, Nonie… te extrañamos en cada momento”, escribió Savannah junto a la publicación. “Jamás dejaremos de buscarte y no tendremos paz hasta encontrarte”.

La periodista también aprovechó el mensaje para pedir colaboración del público. “Necesitamos ayuda. Si alguien sabe algo que pueda ayudar a resolver este caso, por favor comuníquese con el FBI al 1-800-CALL-FBI. La información puede brindarse de forma anónima y la recompensa sigue disponible”, expresó, añadiendo una petición para que continúen las oraciones por el regreso de su madre.

Aunque hasta el momento no se han realizado arrestos ni identificado sospechosos, el FBI mantiene una recompensa de $100,000 para quien ofrezca información clave sobre el paradero de Nancy. Por su parte, Savannah y sus familiares anunciaron una recompensa adicional de $1 millón, además de una donación de $500,000 al National Center for Missing & Exploited Children.

Horas antes de la publicación de Savannah, su esposo, Michael Feldman, también le dedicó un mensaje por el Día de las Madres a través de Instagram. “A la persona más fuerte que conozco”, escribió junto a una fotografía de la presentadora abrazando a sus hijos, Vale y Charley. “Rodeada de amor en este Día de las Madres”.

El pasado marzo, antes de retomar sus labores en Today, Savannah habló públicamente sobre el impacto emocional que ha tenido la desaparición de su madre durante una entrevista con Hoda Kotb.

“No permitiré que quien hizo esto me quite la alegría ni la madre de mis hijos”, expresó entre lágrimas. “Tampoco podrán quitarle la alegría a mis hermanos ni destruir nuestra fe. Pero el dolor que sentimos es real y necesitamos que alguien diga la verdad”.