Emotivo tributo póstumo a "Mi pana Gillito" en iglesia de Carolina
El comentarista de Internet fue despedido anoche en un rito que organizó su hermano, Javier de Jesús “El Machazo”

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 12 años.
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Siempre sonriente. Así recordará el animador Javier de Jesús Casas, conocido como El Machazo, a su único hermano, Gilberto de Jesús Casas, quien fue asesinado el sábado pasado, en medio de un “carjaking”, en la urbanización Castellana Gardens de Carolina.
El artista arribó esta noche a la Iglesia de Dios M.B. La Nueva Cosecha cargando una urna con las cenizas de su hermano, conocido en las redes sociales por su personaje “Mi pana Gillito”. En el templo se ofreció un emotivo tributo póstumo al crítico social, quien logró popularidad por sus denuncias sobre situaciones diversas que afectan al pueblo.
“(Con) una sonrisa...Gillito siempre se estaba riendo", dijo el también comediante al responder cómo recordará a su hermano.
"Siento que con Gillito se me fue mi media mitad”, expresó sumamente compungido a su llegada a la iglesia, donde cientos de amigos y familiares le acompañaron.
Mientras, al dirigirse al público durante la ceremonia, sostuvo que todos "somos seres espirituales que tenemos vida eterna. Por eso vamos a un lugar mejor. Pero mi hermano era tan brillante, que además de saber que era un ser espiritual, sabía que nadie podía quitarle la vida, sino que lo que podía hacer era mudarse más temprano".
"Gillito no solo se las arregló para seguir viviendo en esa morada, Guillito se las arregló para seguir viviendo aquí con nosotros porque los que están aquí que no lo conocieron saben que no hay otra forma de pensar en la palabra amigo y no acordarse de Guilito. No hay forma de pensar en la palabra lealtad, de ver una película cómica, de ver a alguien criticando a una figura del gobierno, y no acordarse de Gillito", señaló emocionado.
De Jesús Casas indicó que mañana, viernes, será el último adiós a Gillito, cuando lance sus cenizas al mar, en Fajardo, donde también fueron arrojadas las cenizas de su progenitor, Gilberto de Jesús Quiñones.
La urna negra fue colocada frente al púlpito, al lado de una ofrenda con rosas y orquídeas blancas. Muy cerca fue colocada una fotografía de los hermanos en la que se apreciaban felices.
El servicio religioso comenzó a eso de las 8:00 p.m., enmarcado por cánticos de adoración a Dios.
“Qué doloroso es ver gente que hacen ese trabajo de quitarle la vida a otros. Pero qué doloroso es ver a personas que sueñan, que anhelan y personas que planifican ser seres buenos en la vida, que otras le personas le privan de esa bendición de ser buenos. Yo estoy seguro de que Gilberto soñó, planificó, estudió y miró tener una familia, ser parte de ella, y contribuir en la forma que él sabía hacerlo para ayudar a gente, al gobierno y a la comunidad en el estilo único que él sabía hacerlo”, reflexionó el pastor Miguel Cintrón, suegro del cantante de música sacra Abraham.
En cuanto a la investigación de los hechos en los que perdió la vida su hermano de 43 años, de Jesús Casas señaló a periodistas que no estaba muy al tanto.
“No se nada. Yo no me he querido meter en eso. A mí nadie me va a devolver a Gillito. Las autoridades que breguen con eso”, sostuvo mientras decenas de personas se le acercaban para expresarle sus condolencias. Ante esas muestras de apoyo, no pudo contener las lágrimas.
Según se desprende de la investigación policíaca, Guillito, quien ganó notoriedad en Puerto Rico por sus peculiares videos de crítica política y social, llegó a eso de la 1:15 a.m. con su novia a la calle 23 de la mencionada urbanización carolinense cuando tres sujetos se les acercaron y anunciaron un asalto para despojarlos de una guagua Toyota Four Runner modelo 2004.
La compañera del occiso, quien sobrevió al atraco, relató que fue en ese momento que Gillito sacó una pistola Glock calibre .45, para la que tenía licencia, y le disparó a uno de los asaltantes. Sin embargo, los acompañantes del ladrón también abrieron fuego y lo asesinaron con disparos en el rostro. Por tratarse de un intento de “carjacking”, el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) asumió la jurisdicción en el caso.

