El cantante R. Kelly regresó a una cárcel federal en el centro de Chicago antes de su juicio por cargos de pornografía infantil y obstrucción de la justicia, apenas dos semanas después de que lo sentenciaran a 30 años de prisión en Nueva York por crimen organizado y tráfico sexual.

El otrora astro del R&B, de 55 años, fue transferido el martes de la cárcel federal de Brooklyn al Centro Correccional Metropolitano, informó el Chicago Tribune. También estuvo encarcelado en Chicago tras ser acusado de cargos federales en Chicago y Nueva York en 2019.

La selección del jurado para su juicio federal en Chicago comenzará el 15 de agosto.

En 2021, Kelly fue hallado culpable en Nueva York de abusar sexualmente de jóvenes fans, incluidos niños, en un ardid sistemático que, según los fiscales, se prolongó durante décadas. Lo sentenciaron en junio.

Kelly ha negado haber actuado mal.

En 2002, el intérprete de “I Believe I Can Fly” enfrentó 21 cargos de pornografía infantil en un tribunal estatal de Illinois, pero un jurado lo absolvió seis años después.

Los fiscales federales alegan que Kelly y dos coacusados arreglaron ese juicio estatal, diciendo que Kelly hizo arreglos para que una niña y sus padres viajaran al extranjero para evitar que hablaran con la policía antes de su acusación de 2002 y luego les ordenó que mintieran al jurado sobre el caso.