Sus canciones a veces sirven de apoyo o consejo, según el momento que viva quien lo escucha. Y en situaciones de convulsión política como la que vive Puerto Rico, Miguel Bosé se observa como un bálsamo.

Esa sensación de escape que permite el arte en sus distintas expresiones es la mejor aportación, dice, que pueden hacer sus exponentes ante las distintas crisis que sufren las sociedades.

“La música como el arte en general, como es el cine, el teatro, son grandes paliativos de las infelicidades. (Nosotros), realmente, somos bálsamos, porque no podemos solucionar los problemas que están sucediendo”, dijo ayer, jueves, en entrevista teléfonica con PRIMERA HORA.

La mejor demostración de esto fue el concierto “Paz sin fronteras”, que convocó su colega colombiano Juanes, en reclamo de paz para su país y los vecinos, Venezuela y Ecuador.

“El ejemplo fue fantástico, pero sólo fue el comienzo de una historia que sigue todos los días dando su golpe de martillo. Fue el nacimiento público de una historia que continúa”, sostuvo.

Un próximo paso en esta gesta es la recolección de firmas a través de la página web www.pazsinfronteras.com, “para que las constituciones incluyan el derecho a vivir en paz, y además pedir que los gobiernos se sienten a dialogar”.

“Si no hay paz en un país, no habrá paz en el continente”, prosiguió el cantante natural de España, quien junto a sus colegas está dispuesto a cantar en cualquier frontera donde surja un nuevo conflicto.

Miguel Bosé llegará a la Isla en dos semanas para presentar su “Papitour” en el Coliseo de Puerto Rico, y aunque “no soy adivinador” ni tiene “una bola de cristal”, espera ser protagonista de una noche “fantástica”.

“En cada país es un espectáculo porque realmente este concierto es uno que pertenece a la gente, la gente viene a cantar sus canciones, las canciones de sus vidas, y yo soy una especie de vehículo”, expresó.

En Puerto Rico esa conexión quizás sea hasta más profunda, pues adelanta que sonará temas que a su juicio son especiales para los boricuas, como “Nada particular” y “Si tú no vuelves”.

Al momento la única artista invitada es Bimba, su sobrina. “A ver si de repente hay alguien que se anima”, anotó.

A la pregunta de si Ricky Martin lo acompañaría esta vez, como lo hace en el tema “Bambú”, respondió: “Ojalá, pedíselo”.

“Lo bonito sería que en su tierra estuviese, pero tiene tantos compromisos”.

El “Papitour” ya casi cumple un año desde su primer encuentro en España y su fin está previsto para noviembre en Ciudad México.

Llegado ese momento el además actor y escritor se propone divorciarse del repertorio de “Papito”.

“Estoy haciendo una línea que es completamente nueva, que es bellísima y quiero pelearla sin que tenga al lado cosas que a lo mejor puedan parecer que lo que estoy haciendo ahora se desmerece, también por renovar un poco, porque llevo 30 años de carrera, y el álbum nuevo debe estar basado en el espectáculo nuevo”, advirtió.

Lo próximo que se escuche de la voz de “Bandido” será en la misma tónica que su anterior proyecto “Velvetina”.

Pero antes de un disco, hay dos novelas en turno de publicación, y antes que todo lo anterior, “unas vacaciones bien merecidas”.

¿El destino? “No tengo ni idea, porque no sé si de repente la climatología cambia en el sur y me tenga que mover más hacia el norte”, finalizó con su natural cinismo.