Con sus chispeantes burbujas y la frescura que aporta al paladar, el champán es una de las bebidas favoritas en las grandes celebraciones y festejos de fin de año. Los sommeliers más destacados aseguran que este trago espumante no es sólo ligero y sano -es una de las bebidas alcohólicas con menos contenido de azúcar- , sino que parea muy bien con los más diversos aperitivos y platillos.

Pero, como bien sabemos, los buenos champanes franceses suelen ser costosos, y en estos tiempos de recesión no podemos darnos el lujo de servirlos a nuestros invitados en cada fiesta navideña.

Una alternativa más asequible, aunque igualmente deliciosa, para degustar en estas fechas son los vinos espumosos. Al igual que las distintas clases de champán, los vinos sparkling son los acompañantes perfectos de muchísimos productos y recetas. Ensaladas frescas, sushi, postres, chocolate de leche, embutidos, quesos variados (frescos o curados), patés, pescados y mariscos, entre tantas otras opciones gastronómicas, resultan ideales para maridar con el vino espumoso que prefiera cada comensal. Según explican los expertos en la materia, cada pareo ofrece una experiencia gustativa particular, pues la bebida es capaz de aportarles matices diferentes a las comidas.

Delicados y versátiles

El sommelier certificado Andrés Lugo Mercado destaca, precisamente, que “aparte de ser un vino muy refrescante, el espumoso ofrece gran versatilidad a la hora de maridar con comida”. Añade que “su alto nivel de acidez refresca el paladar y evita el cansancio de nuestras papilas. Es por esto que también estos vinos son excelentes alternativas para tomar con nuestra comida típica en esta época”.

Como regla básica, Lugo Mercado señala que los espumosos no se deben tomar con carnes rojas, comidas picantes o condimentadas con muchas especias. En ese sentido, el comensal debe tener presente que la versatilidad de estas bebidas festivas tiene sus límites.

“No es usual ver un champán o vino espumoso pareado con carnes rojas porque, básicamente, es un plato muy fuerte que contrasta con lo delicado de la bebida”, observa el sommelier. “Sin embargo, algunos champanes full bodied podrían maridar bien con carnes rojas preparadas con métodos de cocción suaves”, reconoce el también especialista en vinos de la Sociedad de Educadores de Vino de América.

El sommelier recomienda

Andrés Lugo Mercado de V. Suárez & Compañía, presenta algunos espumosos económicos que van de maravillas con prácticamente todo aperitivo, plato fuerte y postre.  Los precios de la mayoría de estas bebidas rondan entre los $10 y $24, así que son la excusa perfecta para descorchar y disfrutar en la despedida de año.

Italianos

Italia es un gran productor de vinos sparkling.  Uno de los más populares, según indica Lugo Mercado, es el Asti Spumante, elaborado a base de uva Moscato, “de muy bajo alcohol, y con un agradable aroma a uvas frescas y pasas rubias”.   Estos vinos provienen tradicionalmente de la zona de Asti (noroeste del país), y son perfectos con el  coctel o con el postre, acompañados de frutas y quesos suaves.  El aromático y ligero Prosecco está muy de moda, y es ideal para saborear a la hora del brunch.  Favoritos del sommelier: Prosecco de Lunetta y Santa Margherita.

Españoles

Los cavas españoles son favoritos entre los puertorriqueños, por lo que hay muchas marcas disponibles en el mercado local: Campo Viejo, Cristalino, Cavas Hill y Freixenet, entre otros.  “El Cava, conocido por ser una gran compra, se elabora de uvas típicas españolas -Macabeo, Xarel.lo y Parellada-, con la adición a veces de Chardonnay o Pinot Noir para vinos de mayor abolengo o los rose”, apunta Lugo Mercado. Estos vinos hacen un acorde muy armónico con bizcochos de boda y chocolates de leche.  Favoritos del sommelier: Torelló Brut, elaborado en bodegas artesanales.

Californianos

El sommelier asegura que, “en términos cualitativos, California es la región que más se acerca como colectivo a (la zona francesa de) Champagne”, donde se produce la famosa bebida que lleva el mismo nombre.  Esto se debe, según señala el experto, a que los espumosos californianos de calidad imitan las mezclas y la producción misma del champán.  De hecho,  “varias casas europeas han establecido bodegas en este estado, apostando a la calidad capaz de producirse en esta zona”, apunta  Lugo Mercado.  Favoritos del sommelier: Domaine Carneros, Mumm Napa y Gloria Ferrer.

Franceses

Los champanes provienen, invariablemente, de la región francesa de Champagne, y generalmente mezclan tres tipos de uvas: Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier.  El sommelier detalla que la bebida “pasa por una segunda fermentación dentro de la botella en la que el vino se vende, la cual crea las burbujas, conocida como método Champenoise o tradicional”.  Sus precios más elevados responden, entre otros factores, a una zona y cantidades de producción limitadas, mayor coste de fruta… y un euro muy fuerte hoy día.  Favoritos del sommelier: Taittinger y Krug.