Nada sustituye la sonomamografía ni la mamografía, y para las mujeres de 40 años o más, estos exámenes son requeridos una vez al año.

Como complemento a estos exámenes especializados, las mujeres deben preocuparse por conocer sus cuerpos, en este caso los senos, de modo que cualquier anormalidad pueda captarse de forma temprana. La examinación física de los senos al menos una vez por mes puede ser una buena práctica preventiva.

“Es importante estar pendiente de nuestros senos, y conocerlos para cuando haya algo anormal, detectarlo inmediatamente”, advierte la oncóloga Anna Di Marco, del Centro de Cáncer de la Mujer, en Ponce.

Al momento de realizar el examen físico, cada mujer debe estar pendiente a los siguientes signos:

- Si un seno se pone más grande que el otro, eso es signo de alerta.

- Si el pezón, que estaba hacia afuera normalmente, se recoge hacia adentro (se retrae), eso es un signo de alerta.

- Cualquier secreción en el pezón, que sea transparente, rojiza o blancuzca, son todos signos de alerta por los que debemos ir al médico.

- Otro signo puede ser el enrojecimiento de la piel del seno, o el desarrollo de unas cascaritas encima del pezón.

“No solamente es un nódulo o chichón o una masa como todo el mundo está pendiente, sino que hay otros síntomas y signos que pueden ser alertas”, puntualiza la especialista.

Para las mujeres que aún tienen su ciclo menstrual, esta examinación física es recomendable hacerla una semana después de la menstruación, “porque antes de eso, puede confundirnos, porque las glándulas mamarias se recrecen”.

La chica que conoce su cuerpo, inmediatamente detectará una anormalidad cuando surja”

-Dra. Anna Di Marco, oncóloga

A lo largo de su práctica la oncóloga Di Marco ha identificado un “truquito” que puede servir de guía en caso de palpar algún bulto o anormalidad en el seno. El mismo consiste en establecer una comparación entre la textura del bulto y la punta de la nariz.

“Cuando palpas ese bulto y lo comparas con la puntita de la nariz, que es algo como gomoso -siempre digo que es como la goma de borrar-, eso debe ser algo normal. Dentro del seno, tenemos nódulos, tenemos fibrosis, tenemos glándulas mamarias y todo eso se siente gomoso, como la puntita de la nariz”, detalla. En ese caso, es probable que se trate de una masa benigna.

Cuando, por el contrario, se palpa algo duro, comparable a un nudillo, “entonces, debe ser algo maligno, y debe ir de emergencia al médico”, sugiere.

El examen físico no debe limitarse al seno o la glándula mamaria, sino que debe extenderse hacia la axila, donde habitan múltiples glándulas que pudieran reflejar algún tipo de anormalidad. “Sí debemos palparnos la axila con toquecitos livianos y con toquecitos profundos. Vamos a palpar algunas veces las glándulas que son completamente normales y los nódulos linfáticos, que es completamente normal. Los que son benignos se sienten como la puntita de la nariz, los que son malignos se sienten duros”, reitera.

La doctora apunta que, en tras la vacunación contra el COVID-19, es altamente probable que se refleje un agrandamiento de los nódulos de la axila “debido a la reacción inmunológica que está teniendo el cuerpo por la vacuna”. De ocurrir, es importante esperar un periodo de cuatro semanas, y en caso de que no haya bajado el agrandamiento, se recomienda visitar al médico.

(Este viernes, en Bryan al rescate, por Primerahora.com, te enseñaremos cómo hacerte el autoexamen)