Algunos le llaman sandía, otros, melón. 

Pueden llamarla de ambas formas, lo importante es que esta refrescante fruta es ideal para mitigar el calor del Trópico, pues está compuesta mayormente por agua.  

La Real Academia Española define al melón como el fruto de una planta herbácea anual –muy cultivada en España–, de la familia de las Cucurbitáceas, con tallo velloso, flexible, rastrero, de tres a cuatro metros de largo, hojas partidas en segmentos redondeados y de color verde oscuro, flores amarillas, fruto casi esférico, tan grande que a veces pesa 20 kg, de corteza verde uniforme o jaspeada y pulpa encarnada, granujienta, aguanosa y dulce, entre la que se encuentran, formando líneas concéntricas, muchas pepitas negras y aplastadas. 

Esta fruta es especialmente reconocida en el ámbito gastronómico, sin embargo, popularmente, se le adjudican muchas propiedades medicinales, curativas y estéticas. 

Recuerda, antes de consumir este o cualquier otro alimento, debes consultarlo con un experto en salud. 

– Al poseer un alto contenido en agua, se recomienda en las dietas de adelgazamiento.

– Es un diurético efectivo. 

– Regula la actividad renal.

– Combate el estreñimiento.

– Alivia la acidez estomacal. 

– Se recomienda en casos de hipertensión y nivela el colesterol alto. 

– Previene la gota y la artritis.

– Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y degenerativas.

– Previene el cáncer.

– Debido a que es rico en ácido fólico, se recomienda a las embarazadas. 

– Ayuda a lograr un hermoso bronceado gracias a su contenido de betacaroteno.  

– Suaviza y tonifica la piel.