Johannesburgo. La lucha contra la tuberculosis podría retrasarse más de cinco años debido a la pandemia de coronavirus, con el riesgo de 1.4 millones de muertes adicionales debido a la tuberculosis y 6.3 millones de infecciones para 2025, según un informe difundido hoy por Stop TB Partnership.

El organismo internacional con sede en Ginebra utilizó los datos de tres países con alta incidencia de tuberculosis: India, Ucrania y Kenia, y este último se encuentra entre las naciones con más casos, con un estimado de 558 personas de cada 100,000 infectados.

La enfermedad respiratoria infecta a más de 10 millones de personas anualmente.

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El estudio dice que los confinamientos debido al coronavirus están afectando a las personas pobres que no pueden practicar el distanciamiento social en sus hogares, lo que implica un mayor riesgo de transmisión de tuberculosis además de que las restricciones a los desplazamientos han interrumpido los tratamientos. La reutilización de los hospitales y servicios de tuberculosis para pruebas y tratamiento de coronavirus también están pasando factura.

En casos extremos donde los confinamientos llevan hasta tres meses, el estudio estima que podría tardar hasta 10 meses restablecer los servicios para la tuberculosis a niveles normales.

Controlar la enfermedad tardará mucho más.

“De hecho, la carga elevada de tuberculosis tardará varios años en volver a los niveles previos a las cuarentenas. Cuanto más severo el confinamiento, más severo será el impacto a largo plazo”, dijo a periodistas Nimalan Arinaminpathy, epidemióloga matemática en el Imperial College de Londres.

Otros efectos no deseados del brote de COVID-19 incluyen el estigma que los pacientes con tuberculosis podrían enfrentar, dijo Cheri Vincent, jefa de la división de tuberculosis en USAID.

Vincent también expresó preocupación porque el coronavirus pueda tener un efecto devastador en los pacientes con tuberculosis ya que ambas enfermedades atacan el sistema respiratorio.

Los investigadores detrás del estudio también lamentaron la velocidad para buscar una vacuna para el COVID-19 en comparación con la de la tuberculosis durante años.