Los siniestros o las situaciones de emergencia pueden tener una infinidad de repercusiones en las personas que las viven y no siempre están relacionadas con la integridad física.

En muchas ocasiones, hay momentos que afectan o impactan emocionalmente a quien los vive y que si no se manejan o controlan de la manera adecuada pueden contribuir a que una emergencia o crisis empeore, poniendo incluso en peligro a otras personas.

Por ellos, en los últimos años, y con el crecimiento de la visibilidad sobre la salud mental, se ha popularizado el término “Primeros Auxilios Psicológicos” (PAP), una serie de herramientas que pueden ser útiles para brindar ayuda emocional a quienes enfrentan emergencias.

¿Qué son los Primeros Auxilios Psicológicos?

De acuerdo con la Cruz Roja, los Primeros Auxilios Psicológicos son un conjunto de habilidades y conocimientos que se utilizan para ayudar a las personas a sentirse tranquilas y capaces de enfrentarse a una situación de emergencia o crisis.

Se utilizan como una primera intervención, con el objetivo de brindar apoyo inmediato para que un individuo restablezca su estabilidad personal a nivel emocional y físico.

Son herramientas importantes para poder evaluar situaciones de emergencia, estar preparado para cómo puede reaccionar una persona ante una crisis, saber cómo acercarse a alguien en una situación de peligro y contar con las herramientas necesarias para poder transmitir calma, apoyo y seguridad.

Guía rápida para los PAP

Constan de tres pasos fundamentales, los cuales sirven para apoyar a alguien que está pasando un momento difícil durante o inmediatamente después de una crisis, emergencia o siniestro:

  1. Lo primero que se debe hacer es evaluar el entorno y observar si hay una necesidad de brindar PAP, a partir de lo que se ve o escucha que dice la otra persona. En este momento es importante saber qué sucedió, identificar a la persona que necesita la ayuda, ver cuál es su reacción emocional y evaluar si tienen otras necesidades básicas que deban ser atendidas con inmediatez (como lesiones físicas).
  2. El siguiente paso es presentarse con la persona que requiere la asistencia para poder establecer un vínculo. Consulta cómo ayudar, presta atención, escucha activamente lo que dice y brinda apoyo con base a los sentimientos expresados. Una clave para la intervención es respetar las emociones de la otra persona. Es fundamental mantener un tono de voz calmado, asegúrate de que estás escuchando, y pon atención a los síntomas físicos para brindar atención médica si se requiere.
  3. Por último, ya que los Primeros Auxilios Psicológicos son solo un apoyo temprano están limitados, por lo que es importante ayudar a la persona afectada a encontrar y/o contactar asistencia profesional o servicios de emergencia. Si no se conoce a la persona a la que se está apoyando, se puede recomendar buscar a amistades o familiares para continuar con el apoyo emocional.

Hay instituciones que brindan certificaciones oficiales para preparar a las personas para brindar PAP, sin embargo, estos sencillos pasos pueden ser de utilidad en caso de una emergencia.