En las primeras etapas de una relación, es mucho más fácil ser tolerante al ir a la cama porque sobra pasión y deseo.

Pero cuando pasan los años, se suele pasar de lo divertido a lo aburrido y lo que antes nos llenaba de excitación, ahora nos parece lo más monótono del mundo.

"La mayoría de las parejas hoy en día están haciendo malabarismos con los horarios ocupados, y el sexo no se ve como una prioridad", señala Andrea Syrtash, experta en relaciones de pareja, al portal brides.com. El problema es que mientras “menos se tengan relaciones sexuales, menos van a desearse uno al otro. Por lo tanto, es esencial  mantener la intimidad (sexual) en una relación".

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De acuerdo con Syrtash, los siguientes son los principales culpables cuando se trata de sabotear el deseo sexual.

1. Fatiga Mientras más gestiones tengas que realizar en un día, más te vas a cansar, por supuesto. Entonces, ¿cómo vas a sentir deseos –y energías- para responder al encuentro sexual? "Muchas mujeres que he entrevistado preferirían una siesta en vez de intimar", revela Syrtash. Con tantas responsabilidades, los deseos se van en picada. "Puede sonar frío, pero programar el sexo puede ser útil para una pareja ocupada", recomienda. "Escojan un día o días de la semana para dedicar tiempo a estar juntos. A pesar de que puede parecer poco atractivo, se puede añadir chispa con dinámicas como intercambiar mensajes de texto coquetos previo a “la cita”, o a ser creativos en el dormitorio cuando estén juntos".

2. Horarios conflictivos y acaparadores Es cuestión de lógica. Si rara la vez coinciden en la casa, o si uno o ambos pasa la mayor parte del día trabajando, va a ser muy difícil hacer a un lado las ganas de descansar para darle prioridad a los placeres sexuales, que también requieren de esfuerzo físico y tienden a agotar.

"Soy una fan de hablar de sexo en lugar de evitarlo", dice Syrtash. Hay que hablar con la pareja con miras a buscar soluciones a esta situación. Una vez más, hay que poner fechas, coordinar.

3. Sentirse indeseable Si te has mirado en el espejo y encuentras que tu reflejo se aleja al de la imagen de una modelo de Victoria Secret, debes tener claro que esto es completamente normal. Pero de ahí a sentirte que no eres lo suficiente como para atraer a tu pareja, ya implica que tienes problemas, en especial, de autoestima. Y claro, esto provocará que busques excusa para no intimar, aun cuando tu pareja te diga cuánto te desea. Mientras más fomentes esta reacción, más alejarás la vida sexual de tu entorno.

4. Aburrimiento en la cama Es importante estar al día de aquello que excita a tu pareja para encender la chispa. De traer novedad, aunque lleven varios años juntos. No basta con conocer cada “rincón” de la piel de tu compañero o compañera. Hay que ser conscientes de si ya los encuentros se han tornado en un “guión” repetitivo. Juntos deben buscar el modo de reconquistar. “Siempre puedes hacer eso”, dice la experta. Esto incluye motivarse mutuamente para estar entusiasmados sobre la vida y sus posibilidades. Fantasear y ver el modo de cumplirlas dentro de lo posible.

Para tener éxito

Como consejo final, independientemente de lo que puede estar afectando tu deseo sexual, Syrtash aborda la importancia de la comunicación. "Al igual que cualquier cosa en tu relación, las necesidades sexuales deben ser comunicadas y negociadas”, asegura. “Tú y tu pareja pueden tener diferentes gustos y preferencias sexuales, y eso está bien. De hecho, parte de la dinámica de pareja es averiguar las necesidades del otro o la otra y encontrar una manera de encontrar un punto medio”.

Evita dejar que los días sin sexo se conviertan en semanas, y luego, en meses. Busquen el modo de traer el tema lo antes posible. ¡Y a disfrutar!