Factores a considerar al comprar tenis para los niños
El tamaño de los tenis debe ser media pulgada más grande que el pie para mayor comodidad de quien los use.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 14 años.
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Más allá de la comodidad, los tenis son un accesorio de moda con el que muchas personas –especialmente, los niños y los jóvenes– establecen sus gustos y el entorno social en el que se desenvuelven. Son, en parte, como una carta de presentación para ellos.
No importa cuán mala esté la economía, siempre hay chavos para los tenis de los muchachos. Para muchos padres, el calzado deportivo de sus hijos es un artículo de primera necesidad y, aunque no tengan el dinero para comprarlo, se las inventan a última hora para que lleguen a la escuela con sus tenis nuevos.
Además de que a veces los jóvenes escogen tenis que son totalmente incompatibles con el presupuesto familiar, para colmo, tampoco son los más adecuados para sus pies. El único criterio que parecen seguir es que, si los tienen sus amigos, ellos también los quieren.
De hecho, muchos padres piensan que comprarles un costoso par de tenis a sus retoños es una buena inversión, pues asumen que la protección y seguridad del pie, de alguna forma, deben estar incluidas en el elevado costo. Sin embargo, el que una zapatilla deportiva sea cara no garantiza que sea la más adecuada para sus hijos.
Para hablarnos sobre el tema –que es más complicado de lo que parece– entrevistamos al entrenador físico certificado Chewi Candelario, propietario de las dos tiendas En la Meta Running Store, especializadas en la venta de calzado deportivo, y al doctor Luis M. Torres Serrant, cirujano podiatra.
Para empezar, Candelario opina que la buena acogida que tiene este tipo de calzado deportivo entre los escolares se debe a que “es un zapato accesible, fácil de conseguir y va con el estilo de vida de los jóvenes, que realizan múltiples actividades”, como caminar y practicar deportes.
Los tenis se venden en muchos materiales, entre ellos, goma y tela de malla. Los ideales para nuestro clima tropical, según Candelario, son los segundos, pues el pie tiene mejor ventilación.
El entrenador personal opina, por otro lado, que no existe una diferencia sustancial entre los tenis de los varones y los de las féminas, fuera de que, “por lo regular, los de las niñas son más angostos y los de los niños, más anchos” y añade que también “cambian los colores y el diseño”.
Candelario advierte que no es conveniente comprar tenis muy costosos para los niños en crecimiento, pues les dejarán de servir en muy poco tiempo.
Otro aspecto importante es que a veces los chicos, con tal de estar a la moda, usan para el diario vivir zapatillas que están diseñadas exclusivamente para practicar un deporte, esto puede provocarles lesiones en los pies.
En cuanto al costo, Candelario explica que “se puede conseguir un tenis a buen precio que llene las necesidades de los jóvenes” y que “existen alternativas económicas en todas las marcas. A veces, los tenis más baratos son los que más se amoldan a tu pie”.
El entrenador personal expone que, en algunas ocasiones, las diferencias entre los tenis costosos y los más económicos es el diseño, el colorido y que los primeros pueden tener una estética más llamativa que los segundos.
Por su parte, el doctor Torres expone que “hoy en día existen muchas marcas de zapatos deportivos a precios módicos que ofrecen seguridad y soporte al pie”.
Una buena compra
Es importante que los tenis que se le compren al niño o al joven le gusten, sin embargo, el aspecto estético no debe ir en detrimento de la comodidad y la seguridad del pie.
De hecho, según Candelario, el error más común que cometemos al seleccionar calzado deportivo “es que compramos unos tenis por los colores o la moda y nos olvidamos de la comodidad”.
El cirujano podiatra recalca que la función de los tenis es “dar soporte y protección al pie” y recomienda a los padres “que no se dejen llevar sólo por lo colorido o bonito que se vea (el zapato), sino por la protección y la comodidad”.
El entrenador personal explica que son varios los factores a considerar a la hora de escoger un buen par de tenis, como el peso de la persona, la forma y la pisada del pie, y si quien los usará practica algún deporte y la superficie donde se realizará el mismo. Es importante también que las zapatillas provean flexibilidad y ventilación al pie.
Candelario informa que el tipo de pisada lo determinará un experto certificado en calzado deportivo en una tienda especializada como la suya. El entrenador menciona que en su tienda, por ejemplo, a los clientes se les hace una prueba para determinar el tipo de pisada que consiste en grabar los pies del cliente mientras camina en una trotadora.
El comerciante establece que en la Internet existen portales que ayudan a los usuarios a identificar el tipo de pisada que tienen.
En cuanto a la ventilación, Candelario advierte que “a veces compramos un tenis que no es apropiado para nuestro clima” y, entonces, los pies sudan mucho.
El entrenador personal comenta, por otro lado, que la flexibilidad en el calzado deportivo es importante porque les permite a los niños moverse mejor. Además, los tenis demasiado rígidos les provocan una tensión inadecuada a los músculos en crecimiento de los menores de edad.
El podiatra establece que los factores para seleccionar los tenis son la edad, pues mientras más joven sea el pie, más soporte necesita; la actividad a realizarse –en otras palabras, el uso que se le dará al calzado– y, por último, si existe alguna deformidad en el pie que requiera la modificación del calzado.
La mala selección
El doctor Torres advierte que, “si el niño utiliza un calzado para una actividad para la cual no fue diseñado” o no es de su talla, puede sufrir lesiones en sus pies.
Por su parte, Candelario asegura que “el tener tenis equivocados puede llevar a tener lesiones serias de las rodillas, (padecer) plantar fasciitis y otras (condiciones), además de que el rendimiento deportivo no va a ser el mismo”.
La selección errónea de una zapatilla deportiva, “cuando estamos hablando de niños que están creciendo, le puede dañar una rodilla o la espalda baja. Todo se desvirtúa si tú pisas mal”, concluye Candelario.

