Al menos cuatro cables submarinos que pasan por el mar Rojo están cortados actualmente, lo que afecta al 25 % del tráfico mundial de internet, anunció este lunes la empresa de telecomunicaciones hongkonesa HGC Global Communications que gestiona parte del servicio de esta red.

“De entre más de 15 cables submarinos en el mar Rojo, cuatro de ellos (Seacom, TGN, AAE-1, EIG) están cortados, lo que estimamos impacta en el 25 % del tráfico”, informó la empresa en un comunicado en que no especifica la causa de los daños, si bien se producen en la zona en la que intercambian ataques los rebeldes hutíes y la coalición internacional naval liderada por Estados Unidos.

Según la nota, alrededor del 15 % del tráfico de internet de Asia se dirige hacia el oeste y el 80 % de ese tráfico pasa por estos cables submarinos en el mar Rojo, donde los rebeldes hutíes del Yemen atacan barcos que consideran vinculados a Israel como parte de sus operaciones contra la guerra en la Franja de Gaza desde el pasado 19 de noviembre.

Ante los efectos en las comunicaciones a nivel global, HGC aseguró en su comunicado que ya ha tomado las medidas necesarias para mitigar las consecuencias del corte de conexión a través de “un plan integral de diversidad para desviar el tráfico afectado”.

Así, la empresa aseguró que ha desviado parte de las conexiones a través de una red de cableado “con destino norte”, que sale desde Hong Kong, cruza China y se dirige hacia Europa; “en dirección este”, que sigue una ruta a través de Estados Unidos hasta Europa; y “hacia el oeste”, diversificando el tráfico en el resto del sistema de 11 cables que quedan operativos en la zona del mar Rojo.

La compañía de telecomunicaciones indicó que no solo está atendiendo las peticiones de sus clientes, sino que también ha recibido consultas de operadores en la región del Norte de África y Oriente Medio sobre “opciones de desvío de contingencia desde las redes de Hong Kong hacia el oeste”.

Si bien se desconoce la causa exacta de este corte en el cableado submarino, el pasado sábado, los rebeldes hutíes del Yemen acusaron a Estados Unidos y al Reino Unido de “provocar defectos” en la red de cables submarina del mar Rojo.

Sin embargo, en las últimas semanas, el Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen había acusado a los hutíes de querer atacar el cableado submarino, después de que canales de Telegram afines a los insurgentes sugirieran sabotear esta infraestructura como parte de sus acciones contra la navegación comercial en el mar Rojo, acusaciones que los hutíes han negado en reiteradas ocasiones.

Esta semana, el Comité Internacional de Protección de Cables (ICPC), que promueve la protección de los cables submarinos, manifestó su preocupación sobre los posibles daños en la infraestructura del mar Rojo como consecuencia de la militarización de la vía marítima.

Según la organización, la red mundial de cables submarinos está compuesta por más de 400 sistemas y 1,5 millones de kilómetros de cables que cruzan los océanos y que transporta más del 99 % de todo el tráfico de datos digitales de todo el mundo, incluido Internet.