Nueva York. El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrirá una nueva investigación sobre el uso de fuerza excesiva por parte de un Departamento de Policía local, esta vez en la ciudad de Trenton (Nueva Jersey), anunciaron hoy las autoridades.

Es al menos la décima investigación de “patrones y prácticas” -que no va dirigida contra agentes concretos sino contra todo un cuerpo de policía- que pone en marcha la Administración del demócrata Joe Biden, en un ambiente de indignación social por la muerte de afroamericanos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Por contraste, el Gobierno de Donald Trump (2017-2021) solo abrió una investigación de este tipo, según datos del Fondo de Defensa Legal, una organización que aboga por la justicia racial.

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Trenton, con algo más de 90,000 habitantes, tiene una población eminentemente afroamericana (casi el 50 %) y latina (35 %), según datos del censo, aunque la fiscal auxiliar para la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, Kristen Clarke, que hizo hoy el anuncio, aseguró que el caso no tiene un componente racial.

Clarke dijo en una rueda de prensa que las pesquisas servirán para determinar si existe un patrón de “fuerza excesiva” por parte de las fuerzas de seguridad de la ciudad, sospechosas de realizar controles de tráfico y registros aleatorios de los ciudadanos.

“Nuestra decisión de abrir esta investigación se basa en un análisis exhaustivo de información pública como documentos judiciales, datos estadísticos y grabaciones de cámaras policiales”, dijo la fiscal durante una rueda de prensa.

Entre los comportamientos que observaron las autoridades se encuentra el uso de fuerza excesiva contra sospechosos de pequeñas violaciones de tráfico que estaban cooperando con los agentes.

También vieron a policías que azuzaban “de manera innecesaria” conflictos con los residentes de la comunidad, y en particular con personas que sufrían crisis de salud mental.

El fiscal de EE.UU. para el distrito de Nueva Jersey, Philip Sellinger, detalló que existen numerosos incidentes en los que los agentes de Trenton efectuaron controles de tráfico o registros sin justificación ni órdenes judiciales, y otros en los que atacaron a ciudadanos que trataban de grabarles durante estas interacciones, algo que está protegido por ley.

“El objetivo de una investigación de prácticas y patrones no es asignar culpas. Es arreglar problemas que puedan existir”, explicó el fiscal, que dejó claro que pese a lo preocupante de la información que han recabado por el momento, la investigación todavía no ha concluido.

Al término de las pesquisas, el Departamento de Justicia determinará si efectivamente existen estos patrones de abuso y, en caso afirmativo, tratarán de lograr un acuerdo con las autoridades locales para buscar remedios.

Si no alcanzan un acuerdo, la oficina puede presentar una demanda civil contra el cuerpo.

En julio, el Departamento de Justicia abrió una investigación sobre la ciudad de Memphis y su policía por violación de derechos civiles, centrada en averiguar si hay una discriminación sistemática por parte de los agentes hacia la población afroamericana.

Memphis estaba en el punto de mira después de que a principios de enero el joven Tyre Nichols, de 29 años, muriera días después de haber recibido una paliza durante su arresto por una presunta infracción de tráfico.

El Departamento de Justicia abrió investigaciones similares en Mineápolis (Minesota) tras la muerte de George Floyd en 2020, y en Louisville (Kentucky), tras la muerte de Breonna Taylor en el mismo año. En ambos casos, las autoridades determinaron que existían patrones de abuso y discriminación policial.