Al menos nueve muertos por tornados en Oklahoma-VÍDEO
Un niño de cuatro años murió tras ser arrastrado al Río Oklahoma en el lado sur de la ciudad de Oklahoma.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
PUBLICIDAD
Nueve personas murieron y alrededor de 100 resultaron heridas en el área de Oklahoma City luego de una violenta serie de tornados y tormentas eléctricas que azotaron entre la noche del viernes y la mañana del sábado, informaron las autoridades.
Amy Elliott, de la Oficina del Forense, dijo el sábado que se han confirmado nueve muertes: dos niños y siete adultos.
Las autopistas interestatales y las carreteras, que ya estaban llenas debido al tráfico de hora pico, se convirtieron rápidamente en playas de estacionamiento mientras las personas trataban de escapar de la tormenta que se aproximaba. Los conductores quedaron atrapados en sus vehículos, un lugar que los funcionarios de emergencia dicen que es uno de los peores para estar en un tornado.
"No estoy seguro de por qué la gente hace ese tipo de cosas, pero es muy peligroso. No sólo los pone en peligro, sino que empeora la congestión. Realmente es una mala idea que la gente haga eso", dijo la oficial de la Patrulla de Carreteras de Oklahoma, Betsy Randolph, ya que "básicamente los convierte en blanco esperando a que llegue el tornado".
Un niño de cuatro años murió tras ser arrastrado al Río Oklahoma en el lado sur de la ciudad de Oklahoma, dijo el teniente de la policía de Oklahoma Jay Barnett. El niño y otros miembros de la familia habían buscado refugio en una zanja de drenaje.
Funcionarios de hospitales dijeron que al menos 100 personas fueron heridas durante las tormentas, que comenzaron a la hora pico del viernes por la noche. La mayoría de los heridos tenían laceraciones y otras lesiones causadas por objetos lanzados al aire por el viento.
Funcionarios de los servicios de emergencias evaluaban el sábado los daños causados por varios tornados luego de la segunda gran tormenta letal que azotase con tornados la zona metropolitana de Oklahoma City en las últimas dos semanas.
Con la fuerte devastación causada por el tornado que el 20 de mayo que mató a 24 personas y arrasó con el suburbio de Monroe, junto a Oklahoma City, muchos residentes del estado decidieron el viernes irse cuando comenzaron las advertencias de tormenta. Fue una decisión peligrosa.
La tormenta volcó vehículos y dejó a conductores atrapados en una autopista interestatal. Policías y trabajadores de la Cruz Roja recorrían el sábado varias zonas de la ciudad y los suburbios que fueron afectados por "varios" tornados, informó el Servicio Meteorológico Nacional.
Se reportaron cinco decesos, incluyendo los de una mujer y un bebé hallados en un vehículo. Amy Elliott, portavoz del forense estatal, dijo el sábado que no tenía información sobre más muertos. Funcionarios de hospitales dijeron que cerca de 50 personas resultaron heridas.
Oklahoma no fue el único estado en ser azotado por tormentas el viernes por la noche. En Misurí, áreas al occidente de San Luis sufrieron graves daños a causa de un tornado de categoría EF3 con vientos de hasta 240 kilómetros por hora (150 mph). En el condado de St. Charles, al menos 71 viviendas fueron severamente dañadas y 100 tenían daños menores o moderados, dijo la portavoz local Colene McEntee.
Decenas de miles de personas estaban sin electricidad, pero solamente se reportaron ocho personas con heridas menores. El gobernador Jay Nixon declaró el estado de emergencia.
Oklahoma Corporation Commission reportó que más de 91.800 viviendas y negocios en todo el estado seguían sin electricidad el sábado.
Al noreste de St. Louis y al otro lado del río Misisipí, la ciudad de Roxana también fue azotada por un tornado EF3, pero el meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional Jayson Gosselin dijo que no estaba claro si el daño en ambos estados proviene del mismo tornado EF3 tornado o de dos distintos.
Los meteorólogos habían advertido que el viernes habría mal clima, pero dijeron que la furia de la tormenta no igualó la del tornado de categoría EF5, la más alta, que golpeó Moore el 20 de mayo y dejó 24 muertos.
No obstante, la tormenta del viernes trajo consigo inundaciones graves. Arrojó cerca de 18 centímetros (7 pulgadas) de lluvia en Oklahoma City en el lapso de unas horas y dificultó que los conductores pudieran ver el tornado, dijo Bruce Thoren, del SMN en Norman.
"Algunos tornados están envueltos en lluvia, así que básicamente es imposible verlos, lo cual es muy peligroso", dijo Thoren.
La fuerte lluvia y el granizo obstaculizaron los esfuerzos de rescate en Oklahoma City. Las autopistas y las calles estaban congestionadas a altas horas de la noche debido a que los conductores trataban de eludir las porciones inundadas de la ciudad.
El agua acumulada en algunas zonas alcanzaba varios pies de profundidad, y parecía más producto del paso de un huracán que de un tornado.
El aeropuerto Will Rogers de Oklahoma City informó que los vuelos no se reanudarían sino hasta la mañana, cuando se terminen de limpiar los escombros en las pistas.
La oficial de la Patrulla de Caminos de Oklahoma Betsy Randolph dijo que no sabía si la mujer que murió con el bebé conducía hacia la tormenta cuando esta se presentó alrededor de las 7 de la noche del viernes cerca de Union City. Otra persona murió en El Reno, y se desconocen las circunstancias de las otras dos muertes, dijo Elliott.
Funcionarios de emergencias reportaron que varios heridos se registraron en la zona sobre la autopista I-40, y Randolph dijo que había carros volteados y destrozados.

