Omaha, Nebraska. Cinco de los 18 pasajeros estadounidenses que se encuentran internados en una instalación nacional de cuarentena en Nebraska luego de haber quedado expuestos a un hantavirus a bordo de un crucero podrán regresar a casa, según informaron funcionarios federales de salud el lunes.

Las cinco personas completarán su proceso de observación desde casa después de que no presentaron síntomas y de que cumplieron con los criterios para continuar con el monitoreo fuera de la unidad de cuarentena del Centro Médico de la Universidad de Nebraska.

Los pasajeros saldrán de Omaha casi tres semanas después de que los 18 fueron internados luego de quedar expuestos a un brote mortal de hantavirus en un crucero que navegaba por el Atlántico Sur.

Los hantavirus por lo general se propagan cuando una persona inhala residuos contaminados de excrementos de roedores, pero el hantavirus responsable de brote actual --llamado virus Andes--, puede propagarse entre personas en casos poco frecuentes.

El brote en el crucero se ha vinculado a un total de 13 casos confirmados o probables, incluidos tres decesos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

En Estados Unidos no se han confirmado casos del virus Andes y el riesgo para la población sigue siendo bajo, señalaron funcionarios de salud.

Ninguno de los pasajeros estadounidenses ha presentado síntomas, indicó el lunes una portavoz de Nebraska Medicine.

En brotes anteriores de hantavirus, los síntomas han tardado hasta 42 días en aparecer, pero algunos expertos médicos afirman que la mayoría de las personas que desarrollan síntomas lo hacen dentro de los primeros 21 días.

Los médicos en Omaha que monitorean a los pasajeros habían dicho previamente que trabajarán con cada persona de manera individual para determinar si es apropiado que vuelvan a casa para completar el período recomendado de cuarentena de 42 días.

Funcionarios federales organizaron el regreso de las cinco personas a casa, en coordinación con autoridades locales y estatales. Precisaron que el traslado no se realizará en vuelos comerciales y se llevará a cabo con medidas adecuadas de biocontención. Los departamentos estatales de salud continuarán con el monitoreo diario de síntomas, mantendrán una supervisión las 24 horas, los 7 días de la semana, y brindarán orientación.

Dos de las personas que regresan a sus hogares viven a las afueras de la ciudad de Nueva York, dijo el comisionado de Salud de la ciudad, el doctor Alister Martin.

Uno de los pasajeros que permanece internado, Jake Rosmarin, publicó el domingo en su blog que tiene planeado quedarse en la unidad de Omaha las últimas tres semanas de su cuarentena debido a que tendría acceso inmediato a atención en caso de enfermar y no quiere arriesgarse a exponer innecesariamente a nadie más.

Rosmarin, quien publica actualizaciones diarias sobre su experiencia, aseguró que no juzga a ninguna de las personas que decidió volver a casa.

“En lo personal, esta experiencia ha sido increíblemente traumática”, detalló Rosmarin. “No creo que haya procesado por completo esto todavía, y en este momento no quiero irme hasta saber que no hay riesgo de que me enferme o de que ponga en riesgo a mi familia, mis amigos o al público en general”.

No todos los que están en cuarentena en Nebraska están contentos al respecto. Aproximadamente una semana después de la llegada de los 18 pacientes, funcionarios federales de salud emitieron órdenes de cuarentena que obligaron a retener en el lugar a dos pasajeros que querían irse a casa.