Un hombre de Virginia fue ejecutado en la silla eléctrica por asesinar a una adolescente y jactarse de ello ante los fiscales tan pronto como llegó a pensar que no enfrentaría la pena de muerte.

Un médico certificó la muerte de Paul Warner Powell, de 31 años, a las 9:09 de la noche, en el Centro Correccional de Greensville en Jarratt. El hombre eligió la silla eléctrica en vez de una inyección letal.

Powell prefirió mantenerse callado cuando le preguntaron si quería expresar sus últimas palabras.

Fue condenado en el 2000 y sentenciado a la pena de muerte por haber apuñalado mortalmente a la adolescente Stacie Reed, de 16 años, de Virginia.

Asimismo, violó e intentó matar a la hermana de Stacie, de 14 años.

La Corte Suprema de Virginia eliminó ese veredicto y Powell escribió una carta de burla a sus fiscales detallándoles el delito. Sin embargo, fue hallado culpable de nuevo en el 2003 y condenado nuevamente a morir.