Una pequeña comunidad turística del estado de Michigan conocida como “Hell” salió oficialmente al mercado inmobiliario y ahora cualquier persona con $625,000 podría convertirse en propietaria del famoso pueblo.

La peculiar localidad, ubicada en el condado de Livingston y a unos 20 minutos de Ann Arbor, se ha convertido en una curiosa atracción turística gracias a su llamativo nombre y a una temática completamente inspirada en el “infierno”.

La propiedad incluye más de siete acres de terreno, varios edificios comerciales y el control total de HellMI LLC, la empresa que administra la marca y las atracciones del lugar.

Entre los negocios incluidos en la venta figuran una tienda de recuerdos y heladería llamada “Screams”, una capilla temática conocida como “Hell’s Chapel of Love”, un mini golf, un restaurante, una cantina y hasta una peculiar universidad humorística que entrega diplomas y certificados.

Aunque el nombre pueda parecer una simple broma, el pueblo se ha convertido en un negocio rentable. Según el listado inmobiliario, las atracciones generaron cerca de $327,000 en ingresos brutos durante 2024 gracias al constante flujo de turistas y visitantes.

La historia de Hell se remonta a 1838, cuando comenzó a desarrollarse alrededor de un molino y una tienda general. De acuerdo con relatos locales, muchos agricultores recibían whisky casero como pago y sus esposas solían decir que “habían ido al infierno otra vez”, frase que eventualmente dio origen al nombre oficial del lugar en 1841.

No es la primera vez que la comunidad intenta venderse. En ocasiones anteriores, la propiedad estuvo listada por casi un millón de dólares, aunque distintos proyectos para revitalizar el área no lograron concretarse.

El pueblo también ganó notoriedad nacional por eventos relacionados con su nombre. Uno de los más recordados ocurrió el 6 de junio de 2006, cuando cientos de personas visitaron Hell para comprar mercancía alusiva al número “666”.

Actualmente, la comunidad continúa explotando su peculiar identidad con eventos, souvenirs y experiencias temáticas que atraen visitantes de distintas partes del país.

Especialistas consideran que el próximo propietario podría seguir desarrollando el potencial turístico y comercial de la marca, especialmente por su capacidad de generar atención viral en redes sociales.