Nueva York. La exmujer y el hijo del autor de los dos tiroteos que la semana pasada se cobraron la vida de 18 personas en la localidad estadounidense de Lewiston, en el estado de Maine, avisaron a la policía hace meses de los problemas de salud mental del tirador, Robert Card, y de que tenía acceso a armas de fuego.

Card, que se quitó la vida tras el suceso, y cuyo cuerpo fue descubierto el viernes pasado tras dos días de intensa búsqueda, era un reservista del Ejército de 40 años de edad.

La oficina del sheriff del condado de Sagadahoc, donde se encuentra la localidad de Bowdoin, donde la familia de Card tiene una granja, explicó el lunes que recibió al menos dos informes sobre los problemas de salud mental del tirador, según recogen medios locales.

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El primero, en mayo, fue emitido por la exmujer y el hijo de Card, que alertaron de que el hombre estaba oyendo voces y tenía episodios de paranoia, y avisaron de que tenía acceso a armas de fuego.

Tras dos días de intensa búsqueda, las autoridades hallaron el cadáver del sospechoso de los tiroteos que acabaron con la vida de 18 personas en Maine el 25 de octubre.

En septiembre, la oficina del sheriff recibió un correo electrónico de la unidad de la reserva del Ejército de Card, alertando de que el hombre estaba escuchando voces que lo acusaban de ser un pedófilo, y que había amenazado con llevar a cabo un tiroteo en la base de la reserva.

Las autoridades trataron de ponerse en contacto con Card, pero no lo encontraron en su residencia. Después, su hermano dijo a las autoridades que se aseguraría de que el hombre no tuviera acceso a sus armas de fuego, recoge el periódico Portland Press Herald.

El tiroteo doble del pasado miércoles en Lewiston fue el más mortífero del año en Estados Unidos, y ha reabierto por enésima vez el debate de las armas de fuego, y en particular sobre los rifles de asalto semiautomáticos, que en muchos lugares pueden comprarse por unos cientos de dólares tras cumplir los 18 años de edad.