Carlos III y Camila del Reino Unido aterrizaron este lunes en Estados Unidos para dar inicio a una visita de estado de cuatro días que busca celebrar los 250 años de independencia del país norteamericano y que se produce en un momento de tirantez diplomática entre el Gobierno de Donald Trump y el Ejecutivo de Keir Starmer por la falta de apoyo de Londres en la guerra contra Irán.