La controversia alrededor de los llamados “teléfonos de Trump” ha escalado en los últimos días luego de que miles de compradores denunciaran retrasos, cambios en los términos de compra y dificultades para recuperar el dinero que depositaron para reservar los dispositivos.

El proyecto, conocido como Trump Mobile, fue anunciado en junio de 2025 por Donald Trump Jr. y Eric Trump como una alternativa “patriótica” a las grandes compañías tecnológicas. El producto principal era el T1 Phone, un teléfono dorado valorado inicialmente en $499 y promocionado como un dispositivo fabricado en Estados Unidos.

Sin embargo, casi un año después del lanzamiento de las preventas, los clientes siguen sin recibir los equipos. Diversos medios, como ibtimes.co.uk, reportan que cerca de 590,000 a 600,000 personas pagaron depósitos de aproximadamente $100 para apartar el aparato, lo que habría generado entre $59 y $60 millones en reservas.

La molestia aumentó después de que la empresa modificara silenciosamente las condiciones de preventa en abril de 2026. Según los nuevos términos publicados en el portal de Trump Mobile, el depósito “no garantiza” que el dispositivo vaya a producirse ni que el cliente vaya a recibir uno. Además, el documento aclara que el pago no constituye un contrato formal de venta ni reserva inventario específico.

Esa actualización provocó una ola de críticas entre seguidores de Trump que habían apoyado el proyecto desde el principio. En redes sociales, varios compradores han reclamado públicamente que no reciben información clara sobre la entrega de los teléfonos ni respuestas efectivas del servicio al cliente. Algunos incluso han acusado a la compañía de haberlos engañado.

Reportes de medios tecnológicos también señalan que el teléfono ha sufrido múltiples cambios desde su anuncio original. Inicialmente, Trump Mobile aseguró que el dispositivo sería “Made in the USA”, pero posteriormente esa descripción fue reemplazada por frases más ambiguas como “diseñado con valores estadounidenses”.

Además de los retrasos, expertos y legisladores han cuestionado la transparencia del proyecto. Según reportes citados por varios medios, como phonearena.com, un grupo de legisladores demócratas pidió a la Comisión Federal de Comercio (FTC) investigar posibles violaciones a las leyes de protección al consumidor relacionadas con la comercialización del T1 Phone.

Aunque algunos reportes recientes indican que el teléfono obtuvo ciertas certificaciones técnicas necesarias para operar en redes móviles en Norteamérica, la empresa todavía no ha anunciado una fecha oficial de lanzamiento.

Mientras tanto, los compradores continúan esperando respuestas concretas sobre si recibirán el dispositivo prometido o si podrán recuperar el dinero que adelantaron para reservarlo.