Oneal Morris, la mujer del sur de la Florida acusada de inyectar cemento, entre otras sustancias, a personas que buscaban una operación de aumento de trasero, hizo ayer su primera aparición en corte, según informó el portal El Nuevo Herald.

A su salida de la corte, Morris dijo que “no tenía nada que comentar”. Su abogado, Michael Mirer, insistió en que su clienta no era culpable.

“La señorita Oneal mantiene su inocencia y estamos ansiosos porque llegue la fecha del juicio al mismo tiempo su exoneración en ese momento”, declaró Morris.

De acuerdo con el portal cibernético, la fiscalía no le ofreció ningún acuerdo a la acusada y fuentes cercanas al caso indicaron que Morris sería imputada de nuevos cargos relacionados a más víctimas. Fiscalía aguarda por los resultados de pruebas de laboratorio para demostrar que se hallaron compuestos químicos en las supuestas víctimas.

Varios de los perjudicados han expresado que le pagaron a Morris cientos de dólares para aumentar sus traseros con lo que creían era silicona, pero lo que en realidad se le inyectaba era cemento, espuma fix-a-flat (utilizada para reparar neumáticos ponchados) y otras sustancias tóxicas. Los perjudicados se quejaron de fuertes dolores y tuvieron que ser sometidos a operaciones.

Morris está acusada de practicar medicina sin licencia.