Nueva York. La Policía de Nueva York tenía este jueves desplegado un operativo para vigilar la icónica estatua de Cristóbal Colón que preside la rotonda conocida como Columbus Circle, en una zona comercial de Manhattan colidante con Central Park, tras los ataques a otros monumentos en Estados Unidos con motivo de las manifestaciones antirracistas.

Tras las protestas por la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco en Minneapolis, algunos manifestantes en distintos puntos de EE.UU. están derribando o vandalizando estatuas polémicas, sobre todo de líderes confederados que apoyaban la esclavitud.

No obstante, los ataques también se están haciendo extensivos a las estatuas de Cristóbal Colón y otros exploradores en solidaridad con los pueblos indígenas y a medida que el foco sobre la injusticia racial que han propiciado las protestas nacionales por la muerte de Floyd incluye a otras minorías.

A ese respecto, el gobernador del estado, Andrew Cuomo, de origen italiano, afirmó hoy en una rueda de prensa entender "los sentimientos contra Colón y respecto a algunos de sus actos", si bien defendió que la estatua del explorador "representa el legado y la contribución de los italoamericanos" al país, al ser preguntado por la ola de vandalismo contra su figura.

En Miami (Florida), los manifestantes han vandalizado con pintura roja una estatua de Cristóbal Colón, junto a otra de Juan Ponce de León; en Richmond (Virginia) la derribaron y quemaron y pintaron en su base que "Colón representa el genocidio"; en Boston (Massachusetts) la "decapitaron" tras ser objeto de otros ataques, y en Houston (Texas) la pintaron.

La estatua de Colón en Nueva York, que se sitúa frente al Hotel Trump y en la tarde del miércoles ya estaba vigilada por la policía, ha sido objeto de polémica otras ocasiones y diferentes plataformas han llamado a que se catalogue como símbolo de odio, se desmonte o se reubique, lo que ha generado malestar entre la comunidad italoamericana.