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Ciencias Forenses vuelve a guardar cadáveres en vagones

Por Osman Pérez Méndez / [email protected] 01/03/2019 |11:45 p.m.
El Negociado de Ciencias Forenses (NCF) estuvo todo el 2018 bajo el ojo público por los continuos problemas que enfrentó, entre estos, la acumulación de cadáveres. (Archivo)  
El Negociado hace malabares para manejar el cúmulo de cuerpos, como ocurrió en el pasado.

El Negociado de Ciencias Forenses (NFC) encara una situación bastante seria de escasez de personal especializado, que es muy difícil de resolver, y a eso se le ha sumado una nueva acumulación de cadáveres que ha obligado a que otra vez se tenga que poner en uso un vagón refrigerado para almacenar cadáveres, si bien esta operación se hace teniendo en cuenta todos los protocolos necesarios.

Según  Luz Silva Torres, comisionada interina del NCF, más allá de la dificultad de personal, la acumulación de cuerpos se debe a una combinación de factores como son el hecho de que algunas funerarias no hayan estado recogiendo los cuerpos a tiempo en estos días festivos, a que familiares no estén reclamando cuerpos, y a que estén enviando cuerpos desde instituciones hospitalarias y hospicios que no deberían ir nunca allí porque son muertes que pueden certificar médicos y sobre las cuales no hay sospechas. 

A eso, agregó, se añade el lamentable hecho de que durante la temporada festiva suelen aumentar las muertes por accidentes y otros hechos. 

La también especialista en toxicología lamentó todos esos inconvenientes provocando que el tiempo de entrega de cuerpos en casos que no son prioritarios se  tarde hasta 15 días, lo cual ocasiona penas y complicaciones adicionales para los familiares. 

Silva Torres dijo que el NCF “recibe cada año entre 6,200 y 6,500 cadáveres, y solo tenemos cinco patólogos permanentes, y tres auxiliares, la matemática nos dice que estamos en déficit, en números rojos”. 

Recientemente, por si fuera poco, perdieron dos patólogos y también el radiólogo forense, por diversas situaciones.

Tampoco cuentan en estos momentos con el antropólogo forense, quien es el único que hay en esa especialidad. También faltan otros peritos, como los especialistas de balística, auxiliares de patología, y químicos que “ahora mismo necesitamos con urgencia”. 

“Los 225 empleados que tiene forense es lo que tiene Puerto Rico para atender a toda su población... no podemos hablar solo de los patólogos forenses porque para hacer tres autopsia un patólogo forense necesita un auxiliar y medio, y también los tengo limitados. Es personal exclusivo de esta agencia, que su especialización solo la van a poder hacer aquí”, comentó Silva Torres.

“Lamentablemente es frustrante tener que aceptar y que decir, sí, nos estamos demorando aproximadamente hasta 14 días por caso”, dijo la doctora. “Estamos haciendo todo lo posible por liberar los casos lo más pronto posible, pero tenemos las manos atadas”. 

Además, Silva Torres explicó que aunque las personas tengan conocimiento de que algún caso lo terminan primero a pesar que la muerte ocurrió después, eso responde a varias razones particulares. 

“Hay autopsias que son mandatorias, que la ley exige que se realicen. Tengo los homicidios, sobredosis, suicidios, caídas, muerte de envejecientes en asilos. Por ejemplo, tengo un homicidio, de los más comunes, por impactos de balas, que sea con dos impactos de bala o con 50 impactos. El de dos impactos puede tardarse entre cinco a siete horas esa autopsia. El de 50 puede tardarse dos días. Ese patólogo que está haciendo esa autopsia, lo voy prácticamente a perder porque esos dos días solamente va a poder hacer un caso”, afirmó. 

Un patólogo no puede hacer tres casos de impactos de balas en un día,  tiene que combinarlo con otros casos de sobredosis o accidentes. 

Eso puede suponer que uno atienda un caso diferente más reciente que esté en fila. 

También, si el caso de homicidio tiene un sospechoso, el caso se prioriza para que lo puedan llevar al tribunal. 

El instituto también enfrenta la acumulación de cadáveres.

“Es una realidad que tenemos que aceptar. El instituto necesita expandir su área de cadáveres refrigerados. Pero eso es algo que hay que atender a largo plazo y necesitamos un apoyo económico, que estoy segura que lo vamos a tener”, sostuvo. 

Entretanto, Silva Torres destacó que lo que “sí podemos atender” y hace un llamado a la cooperación de todos para aliviar al NCF. 

Están los cadáveres no reclamados por familiares.

El balance semanal en promedio es de unos 10 cuerpos acumulados, no reclamados por familiares. 

Al momento de la entrevista, había 8 cuerpos allí en esa categoría por más de 10 días. 

Silva Torres enseñó varias hojas con la lista detallada de gestiones para contactar a esos familiares. 

Por otro lado, explicó que “tenemos funerarios que no están recogiendo los cadáveres” y ellos iIndican que “en estos días festivos hay cementerios que no abren hasta el 8 de enero, y por tanto no pueden enterrar los cadáveres que recojan.

También dicen que el Registro Demográfico ha estado operando de manera limitada por los días feriados o que no tienen computadoras o no saben acceder al servicio en línea.

Por esa situación, en el NCF había al momento de la entrevista otros 38 cuerpos listos para salir que no se habían llevado las funerarias. 

Silva Torres también mostró una lista de las gestiones con las funerarias para pedir que recogieran los cuerpos. 

A pesar de la queja de los funerarios, Eric Perlloni, portavoz de Departamento de Salud, aseguró que el Registro Demográfico ha mantenido sus operaciones de manera regular en la época navideña, y no cerró operaciones más allá de las fechas de los días feriados del gobierno.

Y durante esos días estuvo emitiendo permisos de enterramiento en línea. 

Entre el 29 y el 31 de diciembre, aseveró, se emitieron 137 permisos. 

“Otra cosa que nos está afectando son los casos que llegan aquí que no deberían llegar. Que son casos que son muertes en un hospital que pueden ser certificadas por el médico que lo está atendiendo, pero no lo hacen. Y el caso llega aquí”, denunció Silva, agregando que si es una persona con historial de enfermedad y no hay sospecha de algún acto criminal, o no trata de una muerte inexplicable, no debería llegar al NCF desde los hospitales u hospicios. A manera de ejemplo, dijo que en un día reciente “de 11 casos que llegaron aquí, 10 no debieron haber llegado”. 

“Eso alarga el sufrimiento de las familias. Porque al traer la persona aquí, sabe que va a tener que esperar. Tuvo la agonía de tener que esperar en el auspicio, en el hospital, por su familiar, el familiar fallece y entonces tiene que esperar también aquí a que se pueda realizar una autopsia cuando tenemos una limitación de personal extrema. Y que eso se pudo certificar. No hay una sospecha criminal”, condenó la doctora. “Si llega aquí, tiene que hacer el turno, y puede tardar 15 días”. 

“Y yo entiendo la desesperación de las personas porque le entreguen su cadáver, porque entre más tiempo esperan, más agonía para toda la familia. Pero realmente, nosotros estamos, por la limitación de personal, con las manos atadas”, indicó la doctora, quien agregó que el NCF enfrenta la competición de otras jurisdicciones donde le pagan tres veces más a los especialistas forenses. 

La doctora recordó también que hay exámenes particulares, como los de ADN, que pueden tardar meses en tener el resultado, porque el mismo tiene que ser corroborado por otro perito de igual o mayor jerarquía que el que realizó el examen.

Al menos hay una buena noticia en camino, pues gracias a un acuerdo con la Escuela de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico estarán recibiendo a residentes que harán su especialización en patología y patología forense allí en el NCF.

Silva Torres asegura que serán “una gran ayuda”.

“Le pedimos a la gente que por favor entiendan la situación de nosotros en la agencia. Estamos tratando de hacer todo lo posible porque los casos salgan a la mayor brevedad posible. Pero realmente tenemos muchas limitaciones”, suplicó la doctora. 

Siguen los problemas

El Negociado de Ciencias Forenses (NCF) estuvo todo el 2018 bajo el ojo público por los continuos problemas que enfrentó, entre estos, la acumulación de cadáveres. 

Tras el paso del huracán María (2017), las neveras de cadáveres en el NCF se llenaron a su máxima capacidad -en un momento llegaron a tener hasta 300 cuerpos- por lo que la agencia comenzó a ubicarlos en vagones.

Otro asunto que levantó ronchas fue la denuncia de vecinos de la urbanización Reparto Metropolitano del mal olor que emanaba de unos vagones aledaños al edificio del Negociado.

De igual forma, causó desconcierto la noticia de que más de dos mil “rape kits” de presuntas agresiones sexuales seguían sin procesar desde el 2006 en las bóvedas del NCF.

En medio de todo este caos, en agosto pasado renunció Edwin Crespo Torres a su cargo de comisionado del NCF.

Semanas después también se fue la directora interina Mónica Menéndez Larrauri. No pasaron varios meses cuando presentó su renuncia el entonces director interino Carlos Chávez. 

Actualmente funge como comisionada interina la doctora Luz Silva.

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