El Departamento de la Defensa de los Estados Unidos realiza una millonaria inversión en el Fuerte Buchanan, única instalación militar de la nación norteamericana en el Caribe, enfocada en mejorar la calidad de vida de los militares y las familias que atienden.

Durante un singular recorrido por la instalación, que ubica entre Guaynabo y Bayamón, el comandante del Fuerte, Charles N. Moulton, expuso que el interés de mejorar esta base militar es un indicativo de la importancia que esta tiene para los Estados Unidos.

Específicamente, el funcionario anunció el desarrollo de obras y mejoras para la base a un costo de $123 millones.

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“Tenemos una misión importante aquí para apoyar a los soldados y las unidades desde el Fuerte Buchanan, y no vemos que eso cambie pronto. Apreciamos eso”, señaló el funcionario, mientras mostraba una de las construcciones que han emprendido con la millonaria inversión que realiza el Departamento de la Defensa.

Entre las principales obras se encuentra Army for Buchanan, que es la construcción de una pequeña urbanización de 26 nuevas viviendas para los soldados que sean trasladados a la base.

Moulton hizo constar que desde la Segunda Guerra Mundial, específicamente para la década del 1940, no había construcción de residencias en la base boricua.

Además, está bajo construcción un Centro de Reserva del Ejército, el cual espera sea inaugurado este próximo mes de febrero y albergaría a 1,400 soldados de 17 unidades, así como la renovación del gimnasio. También se proyecta el establecimiento de una microrred energética, el cual proveería baterías para guardar la energía solar que ya producen con dos turbinas eólicas y 21,824 paneles solares fotovoltaicos que tienen instalados a través de la base.

A preguntas de la prensa, Moulton no estableció un motivo ulterior del ejército estadounidense para mejorar el Fuerte Buchanan. Fue muy reservado a la hora de detallar alguna movilización especial ante los conflictos bélicos que se desarrollan en el mundo, como los de Ucrania y Rusia, China y Taiwán o en la Franja de Gaza.

“Nuestra misión se mantendrá firme independientemente de lo que esté sucediendo en el mundo”, sentenció.

Reiteró que la misión de Buchanan es adiestrar a los soldados “para estar preparados para las misiones que harán, ya sea aquí apoyando a la patria, o en costas extranjeras en cualquier conflicto que el gobierno federal les tenga reservado”.

Explicó que la base sirve como un lugar de rotaciones temporeras para soldados. Una vez son asignados a la Isla, están aquí por espacio de dos a tres años, y luego se les asigna otra base. Entonces, llegan nuevos soldados.

A modo general, informó que el Fuerte Buchanan alberga unos 15,000 militares, pero también provee servicios a unos 100,000 veteranos.

Se le insistió si esta inversión que se promueve sería para comenzar a movilizar a más soldados a Puerto Rico ante los presentes conflictos bélicos. Pero, Moulton expuso que “no hay movimiento de unidades hacia Puerto Rico. Lo que vemos es una transición de soldados a lo largo del tiempo. Y este es un ciclo normal, cuando los soldados rotan de una misión a otra. Eso sucede por ascensos o porque hicieron su último trabajo, y ahora vienen a un nuevo trabajo para perfeccionar nuevas habilidades y aprender nuevas capacidades”.

Destacó, sin embargo, la importancia de tener las mejores instalaciones para que estos soldados que son traslados al país y su familia tengan buena calidad de vida.

“Ya ves las casas detrás de nosotros que están siendo trabajadas, y hablaré un poquito más sobre eso. Pero, también seguimos trabajando en muchos de nuestros programas, lo que llamamos Servicio Comunitario del Ejército, proporcionar empleo al cónyuge, brindar asesoramiento sobre preparación financiera, los tipos de resiliencia que están a su alcance, y muchas cosas maravillosas. Entonces, realmente, tenemos muchas cosas que hacer”, puntualizó.

Sobre la urbanización, que se le conoce como Coconut Grove, indicó que las viviendas que allí habían fueron demolidas para construir las nuevas 26 residencias que cumplan con los códigos actuales de construcción requeridos, así como sean refugio en caso de huracanes o terremotos. Espera estén lista para noviembre próximo.

El ingeniero a cargo del proyecto por parte del Cuerpo de Ingenieros de Ejército de los Estados Unidos, Caleb Santiago, explicó que cada residencia tendría un costo aproximado de $1.3 millones. Serían casas de tres a cuatro habitaciones, las cuales tendrían instaladas energía solar y tormenteras.

Describió las viviendas como un “shelther-in-place”.

“Es el caso de un evento, las familias permanezcan en sus hogares y tengan todos los elementos de seguridad necesarios para que las personas pasen los eventos ya sean atmosféricos o de otra índole dentro de la residencia”, señaló el ingeniero.

Estas 26 residencias se unirán a otras 29 existentes en la base, conocida como la urbanización Las Colinas. Esta fue la que se desarrolló en el 1940.

Según el recorrido dado por los militares, la urbanización que se construye quedará en la misma carretera donde ubica el preescolar, así como las escuelas elementales, intermedia y superior que atiende a los hijos de los soldados.

Scott Abell, a cargo de los centros educativos, informó que sirven a alrededor de 400 menores de edad. Le proveen desde alimentación gratuita, educación, así como actividades extracurriculares, que incluye clases de música, robótica, deportes, arte y costura, entre otras cosas.

Por otro lado, esta construcción de las nuevas residencias dejó una inversión de $1.4 millones en arbitrios de construcción que le fueron pagados al municipio de Bayamón y la creación de unos 50 empleos directos por parte de la empresa boricua a cargo de la obra, Design Build de Toa Baja.

No obstante, se informó que el impacto económico general de la base para la Isla es de $500 millones anuales.