Inútil pelea de los que se quedan contra los que se fueron
Se estima que cinco millones de puertorriqueños viven fuera de la Isla y sólo unos 3.6 residen en Puerto Rico.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 11 años.
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La emigración masiva de puertorriqueños y puertorriqueñas a Estados Unidos, que no es nueva pero sí más notable en los últimos años, aviva muchos sentimientos, incluido el resentimiento de quienes se quedan porque entienden que son los que sacarán a flote el país.
Y la verdad es que no hay más merito en quedarse o en irse porque cada cual tiene sus razones y circunstancias particulares para decidir permanecer o tratar de mejorar su realidad con un boleto de avión.
Para el sociólogo César Rey, el futuro económico, social, cultural y humanista de Puerto Rico está vinculado a esa diáspora, por lo que es necesario buscar la manera de estrechar lazos con los que ya no viven aquí.
“Hay que pensar bien qué relación se quiere tener con los puertorriqueños de allá. Hay que hacer un inventario de qué ha sucedido en los últimos 15 años, estrechar lazos con esa diáspora y tener una perspectiva de crecimiento. Puerto Rico es una nación dividida en dos territorios, hay pocos casos donde la diáspora es mayor que el país”, observó el director ejecutivo de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades, al señalar que se estima en cinco millones los puertorriqueños de la diáspora y en unos 3.6 los que residen en Puerto Rico.
Aunque reconoce que hay quienes, en la distancia, ven al país con antipatía, Rey no cree que sea una opinión generalizada. “Hay que trabajar con un doble prejuicio, los que se fueron que no quieren saber de Puerto Rico, y los que se quedan”, señaló.
El sociólogo reiteró que parte de nuestra historia de los últimos 150 años está ligada a la emigración. “No es una cosa nueva, desde el siglo 19 hay migraciones al Pacífico, a México, Costa Rica, República Dominicana, Cuba. Puerto Rico se ha nutrido de inmigranters y ha emigrado también. Este es un proceso que para los puertorriqueños es natural”, destacó.
Contrario a la migración de los años 50, la más reciente incluye a muchas personas con una mayor preparación económica. “Hay una situación crítica de pérdida de profesionales y de personas en edad productiva”, observó al añadir que es innegable que existe una crisis.
Independientemente de que el asunto económico es apremiante para el país, Rey entiende que para reconstruir a Puerto Rico hay que acercar al talento que se fue.
“El contrato social se ve afectado de múltiples maneras, no solamente con el cuadre de chequera que hay que hacer. Hay que ver con quién nos quedamos, con quién contamos. Si tuviera que decirle algo, sería que hay que tener una fotografía real del país para tomar decisiones de política pública. De alguna manera hay que repoblar y, en este momento, tiene que ser mano a mano con esa diáspora”, expuso al añadir que entiende que existe el espacio para promover el acercamiento pero es necesario que el Estado lo facilite y lo incentive.

