Opinan restos de De Hostos deben permanecer en Dominicana por el momento

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 17 años.
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Las cenizas del prócer puertorriqueño Eugenio María de Hostos deben permanecer en República Dominicana, lugar donde murió en 1903, hasta que Puerto Rico esté listo para acoger sus restos. Así opinó el domingo durante los actos conmemorativos del natalicio de De Hostos el doctor Matías Bosch, nieto del ex presidente dominicano Juan Bosch, al advertir que la Isla no tiene las condiciones para trasladar sus restos. "Lo que tienen que saber es que los restos y las cenizas de Eugenio María de Hostos están bien cuidados, respetados, admirados y bien protegidos en mi nación, como si fuera un patriota dominicano, pues eso es lo que es para nosotros los dominicanos", expresó Bosch a Prensa Asociada luego de la actividad. "Allí están bien cuidados, cosa que ustedes deben saber hasta que crean que Puerto Rico pueda tener listo el momento en que podría recibir sus restos", agregó sin abundar en detalles Bosch, quien presidió en Mayagüez los actos junto al abogado independentista Juan Mari Brás. En las últimas décadas, se ha propuesto que los restos de De Hostos, que permanecen en el Altar de la Patria en Santo Domingo, sean devueltos a su patria. Por su parte, Mari Brás, profesor en la Facultad de Derecho Eugenio María De Hostos y un estudioso de la obra del ilustre, resaltó durante su discurso la vida del ex educador boricua nacido el 11 de enero de 1839. "Fue el único prócer puertorriqueño que pudo visualizar realidades como las que se han defundado (sic) ahora", dijo. Mari Brás destacó el programa de la Liga de Patriotas, creado por De Hostos, el cual pretendía unir a todos los sectores sociales. "Ese paso, de incluir a todos los sectores de opinión de su época, lo hacía conservando su identidad de independentista y de antillanista, cosa que no rendía", añadió Mari Brás, quien dictó la Cátedra de Eugenio María de Hostos en la Universidad de Puerto Rico. De Hostos, conocido también como el Ciudadano de América, nació en Mayagüez en 1839 y murió en Santo Domingo en 1903.

