Los graves problemas de seguridad que amenazan a diario la vida de los ciclistas en Puerto Rico no responden a la falta de legislación sobre el tema, sino principalmente a la pobre implementación y efectividad de la regulación existente.

En eso coincidieron este martes los representantes y deponentes que participaron en una vista pública de la Comisión cameral de Seguridad Pública y para el Desarrollo de Iniciativas contra el Crimen y la Corrupción en la que se discutieron posibles medidas de seguridad para ciclistas y peatones que utilizan las vías públicas de la Isla.

"La legislación está, lo que hay que establecer es que la legislación tiene que estar respaldada por una política pública del estado, y obviamente, no ha habido una política púbica real para educar al país de que los ciclistas tienen derecho a estar en las carreteras de igual manera que los vehículos", subrayó el presidente cameral, Jaime Perelló, tras participar en la audiencia presidida por el representante popular José Báez.

Perelló insistió en que es necesario delinear un plan interagencial, estructurado y con métricas que permitan evaluar en algunos años la efectividad de las medidas adoptadas, como mejoras en la rotulación sobre la presencia de ciclistas en la calle, la designación de las áreas por las que transitarán quienes utilizan este medio de transporte y la imposición de multas y sanciones a quienes violenten sus derechos.

 Los peligros que acechan continuamente a los usuarios de bicicletas quedaron evidenciados durante la vista por voz de los deponentes, que incluyó a representantes del colectivo No Más Muertes en Bici, Puerto Rico Triathlon y de Puerto Rico Fixed Gear & Cultura Ciclista.

"Yo no quiero parar de correr bicicleta. Yo no quiero morir en bicicleta", manifestó la ciclista Stephanie Anderson al hablar sobre la encrucijada en la que se encuentran los amantes de esta disciplina debido a la hostilidad y agresividad que perciben en las calles del país por parte de conductores de vehículos de motor.

"Cuando corro bici, arriesgo mi vida. Estamos muriendo por correr bicicleta. Estamos muriendo por practicar un deporte, por tener un medio sano de recreación, por querer ser responsables con el ambiente, porque queremos ser personas más felices y no ser parte de la cultura de miedo y desconfianza al otro que, a veces, parece arropar a nuestra sociedad", añadió Anderson, quien fundó el grupo No Más Muertes en Bici tras el reciente accidente fatal en el que pereció el ciclista Josué Ramos Ortiz.

 Luis Rafael Robles, cofundador de Puerto Rico Fixed Gear & Cultura Ciclista y creador de la empresa Ecomensajería, enfatizó en la necesidad de que tanto ciclistas como ciudadanos en general se eduquen sobre las responsabilidades y derechos que tienen quienes se trasladan en bicicletas de un lugar a otro.

Señaló que en la Policía hay quienes desconocen estos aspectos y carecen de la sensibilidad necesaria para hacer cumplir las leyes que cobijan a los ciclistas.

"Es necesario educar y concientizar a toda la comunidad para, de una vez y por todas, detener el abuso que se comete día a día en las carreteras de Puerto Rico", señaló.

 La Ley de Vehículos y Tránsito del 2000 contiene todo un capítulo con disposiciones relacionadas con el uso de las bicicletas, y establece, entre otras cosas, que los ciclistas deberán seguir las mismas normas impuestas a los conductores de vehículos de motor, en aquellas instancias en que aplique, y deberán transitar "lo más cerca de la orilla derecha de la vía pública que le sea posible".

Además, en el 2004, el estatuto fue enmendado para añadir a sus disposiciones la Carta de Derechos del Ciclista y Obligaciones del Conductor.