La guerra de acusaciones entre novoprogresistas y estadolibristas por la apertura de comités de campaña política que alegadamente no cuentan con permisos de uso continuó hoy, jueves, con denuncias encabezadas por la senadora Melinda Romero Donnelly y el abogado Ricardo Llerandi en contra de la candidata a representante popular Esther Vélez Barreto.

En una conferencia de prensa efectuada en la sede del Partido Nuevo Progresista (PNP) en Hato Rey, Romero y Llerandi, quien es el candidato novoprogresista a representante por el Distrito 14 (Arecibo-Hatillo), señalaron que Vélez Barreto tuvo un permiso de uso provisional en su comité de campaña, pero el mismo venció y la aspirante estadolibrista ha continuado utilizando las instalaciones.

LLerandi mostró copia de la certificación temporera del permiso de uso, con vigencia hasta el 31 de mayo pasado, y aseguró que las actividades en esas instalaciones han continuado hasta el presente.

Según Llerandi, la situación hace patente "un patrón de irregularidades" atribuidas hace tiempo a la candidata popular. Se refirió a que su rival politico tiene querellas pendiente en la Oficina de Ética Gubernamental y en la Contraloría.

El candidato estadoista alegó que algunas de esas querellas tienen que ver con imputaciones de que en horas laborables como directora de escuela en Arecibo, Vélez Barreto se dedicó a tomar clases universitarias para completar un doctorado y también que utilizó a personal del plantel para montar su tesis.

La batalla por la falta de permisos de uso se acrecentó hace unos meses, cuando el candidato a alcalde del Partido Popular Democrático (PPD) en Vega Alta, Javier García Cabán, denunció al incumbente Isabelo Molina, afiliado al PNP, por inaugurar un comité político sin permiso de uso, en el barrio Breñas.

Molina fue captado en vídeo junto a obreros que realizaron instalaciones eléctricas ilegales y se documentó también en vídeo conexiones de agua desde una casa particular hasta el comité, pero Molina minimizó las denuncias, aunque desde entonces ha mantenido el comité fuera de uso.

La primera denuncia por supuestas irregularidades en comités políticos durante la presente campaña electoral, surgió en San Juan, cuando el PNP le imputó a la candidata a alcaldesa popular, Carmen Yulín Cruz, la falta de pagos por servicios de agua y luz en la instalación que pretendió utilizar para operar su centro de campaña.

El administrador del inmueble mostró evidencia de que cumplía con los pagos cuestionados por el PNP, pero Cruz canceló el contrato de alquiler del local y eventualmente inauguró su comité político en un edificio localizado en la avenida Piñero.

En el caso de Arecibo, Romero Donnelly y Llerandi denunciaron que la situación con la doctora Vélez Barreto trasciende el asunto del permiso de uso en el comité porque le imputaron a la educadora "hacer campaña política en la radio en horas laborables mientras en las hojas de asistencia aparece trabajando en la escuela".

Llerandi planteó que el representante popular Jaime Perelló ha sido "mentor" de Vélez Barreto en sus aspiraciones políticas y por eso lo emplazó a responder a las denuncias hechas en conferencia de prensa.

Según Llerandi, las irregularides imputadas a Vélez Barreto "era de conocimiento del Comité Evaluador del PPD y aun así la certificaron en una crónica de una candidatura manchada".

Por otro lado, Romero descartó que si un fallo del Tribunal Federal permite el voto de electores que no se reactivaron en las listas para los comicios generales, no se producirá la avalancha de votantes esperadas por el PPD.

Romero Donnelly minimizó el efecto que puedan tener en el resultado de los comicios sufragios adicionales en los colegios de añadidos a mano si surge una decision en contra de lo argumentado por el PNP en el foro federal por entender que persiste un sector de esos no reactivados "disgustados con el PPD" mientras "otros han muerto", "otros están fuera de Puerto Rico" y otros son jóvenes en los que impera apatía a la política.

Sobre los jóvenes se refirió a muchos en un momento dado se inscribieron en la escuela superior "para tener una tarjeta de identificación", pero eventualmente la política no los motiva y no les interesa votar.