Berlín. La policía detuvo a alrededor de 90 presuntos miembros de la mafia el miércoles en una operación coordinada en cuatro países europeos. 

Los arrestos en Italia, Alemania, Holanda y Bélgica forman parte de la investigación “Pollino” iniciada en 2016 contra la Ndrangheta, un grupo criminal del sur de Italia sospechoso de tráfico de cocaína, lavado de dinero, sobornos y violencia, explicó Eurojust. La agencia comunitaria, que combate el crimen organizado transfronterizo, coordinó la operación. 

El fiscal jefe de Holanda, Fred Westerbeke, dijo el miércoles que en las docenas de cateos efectuados se incautaron alrededor de dos millones de euros además de drogas, incluyendo éxtasis y cocaína. 

La policía federal de Alemania reportó antes en el día varias detenciones en las redadas de madrugada en propiedades vinculadas a la mafia. En el país, el operativo se centró en el estado occidental de Renania del Norte-Westfalia, que limita con Holanda y Bélgica, y en Baviera, en el sur.