Es poco común ver guardias reales sonriendo o haciendo chistes con las decenas de turistas que diariamente llegan hasta alguna instalación de la realeza inglesa, los observan, les toman fotos o videos e intentan interactuar con ellos… Hasta que uno de ellos se revienta.

Decenas de turistas vivieron ayer un espectáculo inusual, cuando uno de los guardias reales se reventó en pleno cambio de turno, uno de los espectáculos que más atrae a quienes visitan el Palacio de Buckingham.

Tras el incidente, el guardia real hizo lo posible por recomponerse, pero no pudo evitar sonreirse ante el bochorno.

El cambio de guardia, conocido como “Guard mounting”, es considerado como una atracción turística para todos las personas que visitan Londres.

La peculiar vestimenta utilizada por los oficiales, así como su postura, son replicadas en pinturas y figuritas que los viajeros se llevan como recuerdo de su visita.