Beirut.- La periodista y escritora franco-iraní, Delphine Minoui, cuenta la historia de Noyud, una niña yemení de 10 años que acudió a un tribunal y obtuvo el divorcio de su marido, 30 años mayor que ella, con la ayuda y determinación del juez.

En una entrevista a Efe, la autora explica que "Noyud, divorciada a los 10 años" es la prueba de que a pesar de la pervivencia de estas prácticas, que atentan contra los derechos más elementales de la infancia y las mujeres, y de que "hay esperanza" para las niñas que sufren estos matrimonios.

"A pesar de que su caso es trágico y desafortunadamente el mismo de la mitad de las niñas de Yemen, la valentía de la pequeña" es lo que animó a Minoui a escribir el libro, cuenta.

La niña "rompió un tabú y acudió a refugiarse a un tribunal para pedir el divorcio después de que la casaran con un hombre 30 años mayor, que abusaba sexualmente de ella".

"Tuvo la suerte de encontrar un juez que aceptó escucharla, que se conmovió con su historia y prometió ayudarla, advirtiéndole, sin embargo, que su victoria no era segura", cuenta la escritora, de padre iraní y afincada en el Líbano.

Cumpliendo lo prometido, "el juez se movilizó, contrató una abogada especialista en los derechos de las mujeres, que dio a conocer su caso ante la prensa y presionó para que a Noyud la dieran el divorcio".

"Según estadísticas que encontré en la Universidad de Saná -capital de Yemen-, más de la mitad de las niñas en Yemen están casadas antes de los 18 años y es común ver menores de 11,12 ó 13 años llevando a sus hijos en sus brazos", narra.

Según ella, "esto forma parte de la normalidad, no sólo en Yemen sino también en países como Afganistán, Egipto y otros de la región", donde muchas veces se impone la ley del silencio y lo convierte en tabú.

Sin embargo, señala que "lo fabuloso detrás de la tragedia de Nuyud es que hay esperanza porque ella osó hacer lo que nunca nadie había hecho antes", tal y como cuenta el libro, traducido ya a más de 20 idiomas.

Para la periodista, las dificultades de la vida de las mujeres en esta región del mundo se deben a varios factores, "entre ellos el religioso, ya que en muchos países las leyes están inspiradas en la ley islámica o sharia".

"Pero es un cliché atribuir la situación de la mujer sólo a la religión -aclara-, ya que existe también el factor tribal donde prevalece la cuestión del honor, sobre todo en las aldeas, donde está mal visto que una niña crezca sin estar casada", explica.

"Temen que juegue con otros niños, que sea secuestrada por un hombre, que tenga relaciones -no necesariamente sexuales- antes de su matrimonio, por que estas cosas ensuciarían el honor de la familia, de la tribu y del barrio", aclara.

Otro factor para explicar los matrimonios con niñas menores de edad es la pobreza. "Tomemos el caso de Noyud, su padre está en paro, se casó dos veces y tiene 16 hijos. Para él, casarla es quitarse de una carga, es una boca menos que alimentar".

La educación también juega un papel crucial y Minoui subraya que el fenómeno se da en Afganistán o Egipto, pero no en Irán donde la mujer tiene acceso a la educación.

"Más del 90 por ciento de las mujeres están escolarizadas y con esto ya han franqueado la primera etapa hacia su libertad y la emancipación", opina.

De esta manera, "incluso jovencitas de medios tradicionales, que van al colegio y a la universidad, aprenden a reflexionar y a reivindicar sus derechos".

"Sin educación y sin conocimiento de sus derechos, cuando un padre le dice a su hija que mañana se casará, ella no sabe que tiene derecho a decir no. La mujer está sometida y ve que su madre y sus hermanas mayores han tenido el mismo destino", cuenta.

Pero hay gente que lucha activamente contra esta lacra, aunque a veces a un precio muy alto.

"Las mujeres que trabajan en las ONG son amenazadas de muerte, se emiten fatuas -edictos religiosos- contra ellas, las acusan de estar manipuladas por Occidente y muchas acaban por abandonar", cuenta.

Además, muchas veces "las autoridades no hacen hada para que las niñas tengan acceso a la educación o a los servicios sanitarios. La mayoría de ellas dan a luz en sus casas y la planificación familiar es nula".

Sin embargo, "el caso de Noyud, que apareció en la prensa local y en las televisiones, ha contribuido a que las cosas comiencen a cambiar, aunque de modo muy lento".

Después de Noyud otras menores de entre 10 y 11 años en Yemen han obtenido el divorcio.

"Esto es alentador; en Arabia Saudí una niña fue casada con un hombre 50 años mayor, pero su madre conoció se enteró del caso de Noyud y pidió el divorcio para su hija, y lo consiguió".