Quito.- Un total de 144 dibujos y cuadros de 99 artistas se agrupan en "El gran libro del desnudo en la pintura ecuatoriana del siglo XX", un tipo de obra que casi todos los pintores "sintieron alguna vez el reto de hacer", dijo a EFE su recopilador, el académico Hernán Rodríguez Castelo.

El libro, que se distribuirá en las próximas semanas, "recoge como pintores de seis generaciones del Ecuador del siglo XX que abordaron el tema del desnudo, tan rodeado de tabúes y recelos, dentro de cada una de las tendencias plásticas", señala Rodríguez Castelo.

Según el académico y crítico, "los mejores artistas han hecho desnudos, pero nunca imaginé que la empresa del libro nos llevara a descubrir artistas de los que nadie sospechaba que los hubieran pintado".

"Conocidos son los desnudos de Oswaldo Guayasamín, probablemente el pintor más famoso del Ecuador en el siglo, pero también hay unos desnudos de Eduardo Kingman, que a muchos van a sorprender, porque no se le consideraba como pintor de desnudos, igual que Bolívar Mena Franco, uno de los grandes del realismo social", agregó.

Rodríguez Castelo, autor de un estudio que abre el volumen, donde analiza el desarrollo del desnudo en la pintura universal, indica que los pintores ecuatorianos "insinúan" el desnudo en la etapa colonial, "se va afirmando" en el periodo republicano y "se desarrolla" en el siglo XX.

"En la colonia, cuando los artistas estaban todos al servicio de la Iglesia (católica), se aprovecharon del asunto evangélico de Adán y Eva para pintar evas bellísimas y, después, uno de los síntomas de liberación, de mayor amplitud, se tradujo en arte en la pintura y el dibujo del desnudo", precisó.

En la primera mitad del siglo XX, para Rodríguez Castelo, "un artista, Camilo Egas, destaca por la libertad con que trató el desnudo", mientras que "la generación del realismo social, tan conocida por su pintura de denuncia de injusticias, hubo muy poco desnudo, pero el que hubo fue fuerte, vigoroso, lleno de sentido".

En la segunda mitad del siglo, los artistas Oswaldo Viteri y Borosilov Basante destacan por "la pasión con que han asumido el tema del desnudo", según Rodríguez Castelo.

Viteri, indicó el académico, "ha hecho cientos de estas obras de características excepcionales, y Basante está empeñado en una enorme serie de desnudos, unas 50 grandes telas, en las que recupera técnicas renacentistas con una luminosidad y una lucidez extraordinarias".