Rusia y Ucrania intercambiaron acusaciones de romper un alto el fuego negociado por Estados Unidos el domingo, y ambas partes afirmaron haber sufrido bajas por ataques con drones y artillería en las últimas 24 horas.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy dijo que Rusia no estaba respetando la tregua y ni “siquiera particularmente intentándolo”, y añadió que no había habido calma en las zonas de primera línea pese a una pausa en los ataques a gran escala. Prometió que Ucrania tomará represalias ante cualquier agresión mostrada por Moscú.

“Ayer y hoy, Ucrania se abstuvo de tomar medidas de represalia de largo alcance en respuesta a la ausencia de ataques rusos a gran escala”, dijo Zelenskyy en una declaración vespertina, subrayando la creciente capacidad de Ucrania para impactar objetivos muy dentro de Rusia.

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“Seguiremos respondiendo de la misma manera, como en un espejo, y si los rusos deciden volver a una guerra a gran escala, nuestra respuesta será inmediata y significativa”, sostuvo.

Ivan Fedorov, jefe de la región ucraniana de Zaporiyia, en el sureste, dijo que una persona había muerto y otras tres habían resultado heridas por ataques rusos de artillería y drones en las últimas 24 horas. Otras 16 personas también resultaron heridas en ataques en otras regiones de Ucrania, de acuerdo con autoridades locales.

Por otro lado, el Ministerio ruso de Defensa acusó a Kiev de cometer más de 1,000 violaciones del alto el fuego, reportaron medios estatales, citando una conferencia de prensa diaria el domingo. El Ministerio aseveró que las fuerzas ucranianas habían atacado objetivos civiles en varias regiones rusas y llevado a cabo agresiones contra posiciones militares rusas en el frente.

El ejército ruso “respondió de la misma manera” a las infracciones del alto el fuego, indicó el Ministerio.

Dos personas resultaron heridas por bombardeos ucranianos en la parte de la región ucraniana de Jersón ocupada por Rusia, afirmó el gobernante de la zona impuesto por Moscú, Vladimir Saldo.

El presidente estadounidense Donald Trump anunció el viernes que Rusia y Ucrania habían accedido a su petición de un alto el fuego desde el sábado hasta el lunes para conmemorar el Día de la Victoria, la celebración rusa que marca la derrota de la Alemania nazi.

Trump dijo que también habrá un intercambio de prisioneros, y declaró que la pausa en los combates podría ser el “comienzo del fin” de la guerra.

Zelenskyy, quien había dicho que las autoridades rusas “temen que drones puedan zumbar sobre la plaza Roja” durante el desfile del 9 de mayo en Moscú, declaró en tono burlón tras las afirmaciones de Trump que la plaza Roja quedaba temporalmente fuera del alcance de ataques ucranianos para permitir que el desfile ruso siguiera adelante. El Kremlin restó importancia al comentario, que calificó de “broma tonta”.

El asesor presidencial ruso Yuri Ushakov comentó el domingo que espera que el enviado estadounidense Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner —quienes han asumido un papel destacado en las negociaciones para poner fin a la guerra—, visiten Moscú “muy pronto” .

Sin embargo, subrayó que Moscú no renunciará a su exigencia de que las tropas de Kiev se retiren de la región oriental ucraniana del Donbás.

“Hasta que (Ucrania) dé ese paso, podemos celebrar varias rondas más, decenas de rondas (de negociaciones), pero nos quedaremos atascados en el mismo lugar”, señaló Ushakov, según declaraciones citadas por la agencia estatal de noticias Tass.

Altos el fuego anteriores, el más reciente en la Pascua ortodoxa, no han logrado producir resultados tangibles en medio de una profunda desconfianza entre Moscú y Kiev, más de cuatro años después que Rusia lanzara su invasión de su vecino. Los esfuerzos diplomáticos encabezados por Estados Unidos para detener la guerra también se han estancado en gran medida.