
Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
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Okcular, Turquía.- El gobierno turco admitió que las casas de las áreas del este del país propensas a sismos no son resistentes a sacudidas como las del terremoto de magnitud 6.0 que derribó viviendas y mató 51 personas esta semana. Cientos de personas carecen ahora de casa y se encuentran albergadas en tiendas de campaña desde el movimiento telúrico de la madrugada del lunes, el cual expuso la falta de construcción de casas resistentes cerca de las dos principales fallas tectónicas de Turquía. Recep Akdag, ministro de Salud, dijo el martes que las casas de ladrillo de adobe típicas de las villas pobres turcas "se derrumban con la sacudida más ligera, y quienes quedan atrapados mueren por falta de aire". "Así ha sido durante cien años, y debemos vencer esto", enfatizó Akdag. El terremoto —que ocurrió a las 9:00 p.m. del domingo en el este de EEUU cerca de la villa remota de Basyurt en la provincia de Elazig— sorprendió a muchas personas durmiendo, convirtiendo las pobremente construidas edificaciones del área en una pila de escombros. La villa más dañada fue Okcular, donde murieron 19 de los 900 residentes y sólo unas cuantas casas quedaron de pie. El centro sismológico Kandilli reportó que se han registrado más de 100 réplicas, incluida una de magnitud 5.5, desde el terremoto original, que según la Agencia Geológica de Estados Unidos fue de 5.9. La región ubicada 550 kilómetros (340 millas) al este de la capital, Ankara, está cerca de la Falla Anatolia Este, una de las dos fallas tectónicas principales que atraviesan Turquía. La otra es la Falla Anatolia Norte, la cual pasa cerca de Estambul, la ciudad turca más grande. Expertos mencionan una probabilidad de 66% de que un terremoto fuerte sacuda Estambul dentro de 30 años. Otros calculan una probabilidad anual de 2% de que ocurra un terremoto mayor en la ciudad donde viven 15 millones de personas, o la quinta parte de la población de Turquía. A pesar de dos sismos poderosos que mataron aproximadamente 18,000 personas en el noroeste de Turquía en 1999, sismólogos e ingenieros civiles advierten que no se ha hecho lo suficiente para proteger Estambul en caso de otro terremoto fuerte en la región. Estambul planeó evaluar los edificios de la ciudad para identificar los que requieran refuerzos o demolición, pero expertos dicen que el trabajo de seguimiento se ha rezagado. Parte del problema, dicen algunos, es la falta de supervisión en la construcción. "No son los sismos pequeños los que matan gente, son los constructores sin licencia y la construcción desordenada", señaló en un comunicado la federación de ingenieros civiles Tum, con sede en Ankara.

