El asesino confeso de la empresaria Hilda Padilla Romero, Luis Enrique González Martínez, continuará hoy en la silla de los testigos durante la vista preliminar que se sigue contra Keishla Pérez Biggio y William Avilés González en el Centro Judicial de Bayamón.

Se espera que el abogado de la defensa, Carlos Beltrán, continúe esta tarde el contrainterrogatorio a González Martínez. Ayer se paralizó cuando el letrado le preguntó a González Martínez si el arma que poseía y con la que le dio muerte a Padilla Romero, la había utilizado para cometer otros crímenes. Acto seguido, la fiscalía presentó objeciones, amparándose en el derecho del hombre a no autoincriminarse.

El juez que atiende el caso, Pedro Saldaña, concedió espacio para que localizaran al abogado del testigo estrella para que pudiera hablar con él y luego proseguir con la vista. El licenciado se reunió brevemente con González Martínez, sin embargo, luego solicitó tiempo al tribunal para poder reunirse con su cliente hoy en la mañana. El juez aceptó, sin embargo, recalcó que la vista preliminar continúa esta tarde.

González Martínez realizó un pacto con la fiscalía para declarar en contra de la presunta autora del crimen, Pérez Biggio y la alegada participación de Avilés González y así reducir su condena en la cárcel a 37 años.

En la vista de ayer, González Martínez declaró que Peréz Biggio fue quien le encargó el asesinato de su madrastra por que alegadamente esta le estaba haciendo la vida imposible a ella y a sus dos hijos y no la dejaba trabajar en el negocio de su papá, que era administrado por Padilla Romero. Dijo también, que Pérez Biggio le pagó $1,500 por “la vuelta”, lo que en el argot de la calle significa dar muerte a alguien. Declaró que Avilés González, accedió a acompañarlo a cometer el delito por lo que dividió el pago y le entregó unos $750.