Melanie Fontánez Rivera perdió a su padre, el agente José Luis Fontánez Correa, hace siete años, cuando el policía adscrito a la División de Operaciones Especiales fue mortalmente baleado mientras participaba en una intervención en Juncos.

La joven de 17 años, quien espera estudiar química en la Universidad de Puerto Rico (UPR) después que culmine su cuarto año de escuela superior en mayo, fue una de las decenas de hijos de policías caídos durante el ejercicio de su trabajo que recibió hoy, miércoles, un certificado que le garantiza una beca para estudios en la universidad del estado.

Fontánez Rivera, al igual que otros jóvenes, recibió la beca de manos del gobernador Alejandro García Padilla, durante una ceremonia especial con motivo de la Semana de la Policía.

“Imagino que mi papá se sentiría bien orgulloso...Siempre me decía que él quería que yo fuera una profesional. Yo le decía que quería ser policía, pero él siempre me decía: 'lo que tú quieras, menos policía'", sostuvo la estudiante de Río Grande.

"Mi papá siempre fue mi heroe. Siempre me llenaba de orgullo. Pienso que con esta ayuda mi papá sentiría que el gobierno no nos abandonó”, agregó Fontánez Rivera, quien aspira a ser farmacéutica.

En la ceremonia, realizada en los jardines de La Fortaleza, García Padilla materializó el compromiso hecho el pasado año de honrar la memoria y desempeño de los agentes fallecidos en el cumplimiento del deber mediante alternativas para que sus hijos o hijas obtuvieran una matrícula de honor en cualquiera de los recintos de la UPR.

A esos efectos, se asignaron $25,000 del presupuesto de la Mansión Ejecutiva para que, desde agosto, puedan cubrirse los gastos de matrícula de aquellos estudiantes que cualifiquen, según los requisitos de la institución.

“A ustedes jóvenes que han pagado un precio tan alto en la lucha por un país más seguro y más leal a la ley y el orden, les digo que tienen su educación asegurada en la Universidad de Puerto Rico, si cumplen con los requisitos de admisión y de progreso académico”, expresó el mandatario al exhortarlos a aprovechar la oportunidad.

“Todos los padres tenemos sueños para nuestros hijos, queremos mediante nuestro esfuerzo, hacerles posible vivir en un mundo mejor donde puedan alcanzar sus sueños y aspiraciones y desarrollar al máximo sus capacidades. La mejor educación posible es un elemento esencial para hacer los sueños realidad", dijo García Padilla.

"Lamentablemente hay padres que no viven para hacer esos sueños realidad. Cuando el motivo de esa ausencia sea haber caído en el cumplimiento del deber, el gobierno de la gente tiene una responsabilidad moral de velar porque habiendo muerto el padre o la madre no muera ese sueño”, agregó.

En la actualidad hay 16 estudiantes universitarios, 11 de escuela elemental, 17 de nivel intermedio y 11 de escuela superior cuyos padres o madres policías fallecieron mientras desempeñaban labores oficiales.

García Padilla explicó que la cantidad que se asigne por estudiante va a variar según la concentración y los créditos académicos que implique la carrera seleccionada por cada alumno. 

“Hemos hecho el análisis con la Universidad y ese dinero, en este momento, permite cubrir (los gastos de estos estudiantes)”, detalló el primer ejecutivo.

Janetliz Sánchez Pérez, de 18 años, cuyo padre falleció cuando ella apenas tenía siete, es otra de las estuadiantes que se beneficiará de este iniciativa, esto a pesar de que ya cursa su primer año en el Departamento de Drama en el Recinto de Río Piedras de la UPR.

La joven que sueña con ser actriz agradeció esta ayuda del gobierno y reconoció que la misma alivia un poco la carga económica para su madre, Janet Pérez, quien recién se acogió al retiro, después de trabajar también para la Policía de Puerto Rico.

“Mi papá estaría agradecido porque no es fácil, sobre todo para mi mamá, el haber tenido que seguir adelante con dos nenas, sola, y ella también era policía”, resaltó la universitaria, natural de Río Grande.

Por su parte, tanto el presidente de la UPR, Uroyoán Walker como el superintendente de la Policía, James Tuller Cintrón, aprovecharon la ocasión para animar a los estudiantes beneficiados a esforzarse por obtener una educación de calidad.

La primera dama, Wilma Pastrana, acompañó al gobernador en la entrega de los certificados. Al evento asistieron miembros de diversas organizaciones que representan a los miembros de la Policía.