Ex árbitro del BSN que mató a ex pareja se declara culpable de asesinato
Enfrentaba cargos por asesinato, violación a la Ley de Armas y escalamiento.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
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Héctor Ponce Ayala, el ex árbitro del Baloncesto Superior Nacional (BSN) que el 25 de agosto de 2009 mató de 22 puñaladas a su ex pareja, en un caso que conmovió a la opinión pública por la saña con la que fue cometido el crimen, se declaró hoy culpable de asesinato atenuado, entre otros cargos, tras un acuerdo entre la fiscalía y la defensa.
Ponce Ayala enfrentaba cargos por asesinato, violación a la Ley de Armas y escalamiento por la muerte de su ex pareja Mildred Pérez Rodríguez, pero la fiscalía y la defensa llegaron a un acuerdo que fue aprobado por la familia de la víctima.
La mujer, de 48 años, fue asesinada aproximadamente a las 5:15 de la madrugada en su residencia de la urbanización Las Gaviotas, en Toa Baja, después de que el individuo aprovechó que la madre de tres hijos abrió la puerta posterior de la vivienda para que sus dos perros salieran al patio.
Pérez Rodríguez había optado por alejarse de su ex pareja, con quien había mantenido una relación de dos años, ya que el hombre presentaba antecedentes penales y un carácter agresivo. En los expedientes de la Rama Judicial se consigna que Ponce Ayala había tenido un caso de alteración a la paz en 2007 y de agresión en 2008, además de otro por portación de armas en 1996.
El imputado, ex empleado del Departamento de Recreación y Deportes de Toa Baja y ex atleta universitario, hizo alegación de culpabilidad por el artículo 108 del Código Penal (asesinato atenuado), así como por la violación del artículo 5.05 de la Ley de Armas (portación y uso de armas blancas) y la infracción al artículo 204 del Código Penal (escalamiento agravado).
Tras más de un año de proceso judicial, el juez superior de Bayamón, Miguel Fabre Ramírez, impuso la pena máxima para los delitos contemplados del Código Penal (ocho años en penas concurrentes), más ocho años por el caso de la violación a la Ley de Armas, los que se cumplirán de manera consecutiva.
El hombre, de 44 años y quien fue inmediatamente encarcelado, se entregó a las autoridades días después del crimen, en agosto del año pasado, luego de que el alcalde Aníbal Vega Borges lo contactara por teléfono. Ponce Ayala fue desde un principio el principal sospechoso, después de que la Policía, al inspeccionar la casa, encontrara un texto “amenazante” en el teléfono celular de la mujer.
La víctima era una destacada atleta en las justas de la Asociación de Empleados del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, trabajaba como contadora principal de Finanzas de la Administración de Vivienda Pública y tenía tres hijos. Uno de ellos, Raymond Nieves entregó su testimonio durante el juicio, en el que relató cómo despertó con los gritos desgarradores de su madre el día del crimen.
Según José Cruz, comisionado de Seguridad de Toa Baja y quien llegó a la urbanización Las Gaviotas tras recibir una llamada del Sistema 9-1-1, relató en tribunales que la mujer tenía puñaladas en el pecho y brazos, ya que había intentado defenderse de su agresor, quien incluso se dio tiempo para envenenar a lo perros.
La pareja había roto la relación un mes y medio antes del asesinato y después de terminar el hombre había comenzado a acosar a la mujer, que finalmente terminó muerta de 22 puñaladas.

