“El Viejo” importaba a Puerto Rico entre 600 y 800 kilos de cocaína mensuales a principios de los años 90, y “Junior Cápsula” era uno de sus monigotes. Sin embargo, ahora jura y perjura que el notorio narcotraficante , que mató a un coronel de la policía dominicana y es investigado por muchas otras muertes, no tenía nada que ver con el asesinato de “Nandy el Gruero”, ordenado por un cartel colombiano.

Israel Ruiz Cáceres, conocido como el Viejo y ex cabecilla de una organización criminal que dominaba la venta de drogas en varias localidades de la zona metropolitana, ofreció ayer un testimonio detallado sobre cómo murió Arnaldo Martínez, mejor conocido “Nandy el Gruero”, crimen por el cual Figueroa Agosto fue encontrado culpable en el foro estatal, y sentenciado a 209 años de cárcel.

Ruiz Cáceres compareció, por segundo día consecutivo, a una vista evidenciaria en la que los abogados de Junior Cápsula intentan demostrar que existe evidencia exculpatoria que libra a su cliente del asesinato.

Figueroa Agosto logró fugarse de la antigua Penitenciaría Estatal de Río Piedras a finales de 1999 mediante un complejo esquema de órdenes de excarcelación fraudulentas, para luego montar un imperio de exportación de cocaína desde la República Dominicana. Si bien fue detenido en la calle Loíza en julio de 2010, ahora cuenta con abogados de alto calibre para su defensa, tanto para el foro estatal como el federal.

Crónica de un asesinato

Ruiz Cáceres sostuvo que Martínez murió mientras se encontraba amarrado con cinta adhesiva, dentro de una van, el 16 de marzo de 1993. La víctima recibió varios balazos por parte de un policía corrupto que trabajaba para la organización del Viejo.

El testigo dijo que él se opuso a la ejecución de Nandy, pero indicó que el policía Carlos Ríos le disparó a instancias de otro policía corrupto, Carlos Suárez, que entendía que Martínez lo podía identificar.

La organización de Ruiz Cáceres secuestró a Nandy para cumplir con un contrato de un cartel colombiano que ofreció $300,000 para recuperar un alijo de cocaína. Ambos agentes fueron procesados, aunque uno de ellos sirvió como testigo en el caso.

Según la declaración del Viejo, Martínez fue secuestrado en las inmediaciones de un restaurante de Carolina y trasladado a una residencia de Vista Mar, del mismo municipio. Luego de ser interrogado, lo llevaron en una van a un punto debajo de un puente entre Vista Mar y Country Club.

El agente Ríos llegó al lugar y, acto seguido, se montó en la van. El policía tuvo una discusión sobre si Nandy debía ser ejecutado o dejado con vida, pero en ese momento desenfundó su pistola para disparar.

“Charlie (Ríos) se vira hacia atrás y le dispara. Fueron varias detonaciones. Luego, él se baja del vehículo y nosotros seguimos. Arrojamos el cuerpo en un pastizal cerca de la (avenida) Iturregui. Luego, seguimos a Villa Palmeras”, declaró Ruiz Cáceres.

“Buena” relación con narcotraficante

El Viejo indicó que Junior Cápsula trabajó para su organización luego que se conocieran en una fiesta en los altos de la casa del padre del notorio narcotraficante, donde residía un amigo de él.

“Era una buena relación. Estábamos en el mismo ambiente de la droga”, señaló el testigo, quien disfruta del privilegio de libertad bajo palabra por la muerte de Nandy y que cumplió una sentencia federal por posesión de sustancias controladas. “Estoy aquí porque una persona inocente (Junior Cápsula) cumplió por la muerte de Nandy. Yo no lo necesitaba. Tenía el personal para hacer eso”, dijo Ruiz Cáceres.

A preguntas del fiscal Yamil Juarbe Molina, el testigo indicó que Figueroa Agosto recogía cargamentos de droga a bordo de una embarcación cerca de las costas puertorriqueñas. El narco, campeón de carreras de lancha rápida, recibía un kilo de cocaína por cada cargamento recuperado en alta mar, además de una porción de la droga recogida.