El patólogo forense, Dr. Javier Serrano Serrano, del Instituto de Ciencias Forenses (ICF), confirmó que no se encontró muestras del perfil genético de Anthonieshka Avilés Cabrera en las muestras de raspado de uñas de las manos de Gabriela Nicole Pratts Rosario, asesinada el 11 de agosto del 2025 en el desvío Roberto Colón, en Aibonito.

El fiscal Orlando Velázquez Reyes comenzó a presentar sus argumentos con la prueba desfilada y las declaraciones de dos testigos ante la jueza Cristina Córdova Ponce, del Tribunal de Aibonito.

Por el crimen de la adolescente, se radicaron cargos de asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas, en común y mutuo acuerdo, contra Avilés Cabrera —como adulta, pese a tener 17 años al momento de los hechos— y contra su madre, Elvia Cabrera Rivera.

Relacionadas

El perito citado por el Ministerio Público testificó hoy, durante la vista preliminar contra Anthonieska Avilés Cabrera, sobre la forma y circunstancias de la muerte, ofreciendo detalles precisos de la autopsia que realizó.

Durante el turno de la defensa, la licenciada María Soledad Sáez Matos, de la Sociedad para la Asistencia Legal, quien representa a la imputada junto a la abogada Athelyn Jiménez Emanuelli, presentó evidencia y documentos, incluyendo los resultados del Laboratorio de Serología y ADN del ICF.

Dichos resultados indican que ni Anthonieska ni otras personas, incluida su madre, pueden ser incluidas como posibles donantes del perfil genético obtenido de la muestra de raspado de uñas.

Según el documento enmendado el 13 de enero, “en esa muestra de raspado de uñas no se encontró ADN perteneciente a Anthonieshka”.

Además, durante su intervención, la licenciada Sáez Matos explicó que la versión preliminar del análisis de las muestras, presentada al inicio del caso, difiere de lo mostrado durante la vista preliminar por los testigos en los procesos de madre e hija, que se ven por separado por encontrarse en diferentes etapas.

La abogada destacó que el documento también señala que Gabriela Nicole, al intentar intervenir en defensa de su hermana, fue sujetada por otras personas y agredida por otra, cayendo al suelo gravemente herida. Según el Dr. Serrano, fue transportada al hospital más cercano, donde recibió atención médica, y su muerte fue certificada a las 12:10 a.m.

El patólogo no pudo precisar qué fiscal ofreció tal versión, que la extrajo de la orden escrita del traslado del cuerpo al ICF.

En total, la adolescente recibió 11 heridas de arma blanca, una alargada en la parte posterior derecha de la cabeza, cuatro en el tórax una de las cuales, de cinco centímetros de profundidad le causó a muerte; cinco en el muslo y glúteo izquierdo y otra en la parte posterior del antebrazo derecho que podría ser de defensa, de las cuales detalló su tamaño, trayectoria, longitud, ancho y profundidad.

De la cantidad de heridas, Serrano expuso que se puede inferir que existía la intención de causar la muerte a una persona está indefensa.

El tipo de herida, explicó, permitió una pérdida de sangre sustancial y considerable y lo que le ocasionó la muerte.

En torno a las cortaduras en la palma de la mano y el dedo meñique, que dijo la testigo Gabriela “Gaba” Figueroa Arroyo, amiga desde niña y vecina de la imputada, que le observó a Antho, el Dr. Serrano opinó que podrían coincidir con las de un atacante.

Aclaró que eso no quiere decir que pueda concluir que Anthonieska haya tomado un puñal con su mano. De hecho dijo que no sabe en qué mano tenía las cortaduras, ni vio fotos u otra evidencia al respecto. Tampoco sabe si fueron producto de alguna caída.

“Gaba” narró durante la vista anterior que Antho cuando salían del desvío tras ocurridos los hechos le dijo llorosa dos veces: “‘¡Gaba, Gaba la apuñalé!’... Ella me enseñó las manos y tenía cortaduras y estaba llena de sangre.”

Luego se montó en el carro que manejaba Elvia Cabrera Rivera, madre de Anthonieska, junto a la imputada que iba en el medio del asiento posterior, su hermana Anthiany y un joven que no conoce que estaba en el asiento del pasajero frontal.

Narró que primero dejaron al joven en la comunidad El Coquí, y luego llegaron hasta la residencia de Elvia y Anthonieska. La testigo optó por irse a pie a su residencia.

Más adelante, al ser increpada por la licenciada Jiménez Emmanueli, describió la cortadura como “raspasos” que no pudo precisar si fueron ocasionados por una caída.

A su vez, afirmó que no le vio manchas de sangre en la ropa ni tampoco ningún objeto en la mano.

A eso de las 3:00 a.m. le envió un mensaje a Antho a través de Tik Tok en el que le preguntó: “ya sabes, ¿verdad?”, refiriéndose a que Lela había muerto.

A preguntas del fiscal Orlando Velázquez Reyes, agregó que su amiga le advirtió “tú vas a hacer lo que mami te diga” y ella le preguntó “¿Y tú?”. La respuesta fue: “tú, simplemente, vas a hacer lo que mami te diga”.