¿Piensas que es gracioso? Hasta tus padres pudieran ser acusados por tendencia de amenazas en las escuelas
Se trata de un reto en el que se escribe en el baño del plantel un mensaje de advertencia sobre un tiroteo.

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La tendencia de escribir mensajes amenazantes en los baños de planteles escolares puede traer consecuencias serias tanto para los estudiantes responsables, como para sus padres. Y se acabó el chiste.
Recientemente se han reportado casos en Coamo, Orocovis, Humacao y Aguada, pero son muchos más.
El comisionado de Seguridad del Departamento de Educación (DE), César González Cordero, reveló que en menos de tres semanas han radicado 36 querellas de amenazas en planteles escolares.
El auge surge de una modalidad amenazante que ha sido tendencia en redes sociales, cuyo reto consiste en escribir un mensaje de advertencia sobre un incidente de violencia en los baños de escuelas.
Y aunque al momento los incidentes no han representado un riesgo real, sí se investigan como tal.
“Se estableció con la Policía de que ninguno de estos casos eran amenazas reales, igual con el FBI. No obstante, se refuerza la seguridad, tanto preventiva de parte de la Policía, con nosotros -con seguridad interna- y policías armados (equipo SRT) ”, sostuvo González Cordero en entrevista con Primera Hora.

¿Cómo proceden?
El día que se recibe la amenaza, la Policía refuerza la vigilancia y personal especializado para que esté dentro del plantel, para que ayuden con los procesos de registros.
“Acordamos no suspender clases, porque identificamos que fue un ‘trend’ y que no había ocurrido ningún incidente en los Estados Unidos, ni en ninguna otra jurisdicción, que solamente era un escrito y no una amenaza real”, sostuvo el funcionario.

Las consecuencias
A su vez, anticipó que, próximamente, los procuradores de menores del Departamento de Justicia estarían presentando faltas en tres casos ocurridos en Coamo, Orocovis y Humacao. Actualmente, se encuentran agotando los remedios administrativos que les exige la Ley de Menores.
Han comenzado a surgir casos en los que los alumnos que escribieron los mensajes han aceptado que cometieron los hechos, porque lo vio en una página de Instagram o de Whatsapp.
“Lo que necesitamos es colaboración de los padres para que supervisen el contenido de las redes, de las plataformas sociales que sus hijos siguen... porque de ahí es que los estudiantes están cogiendo las ideas para poder realizar ese tipo de escrito en las escuelas”, advirtió el comisionado.

A los estudiantes les recordó que “el escrito, por más de broma que sea, tiene unas consecuencias tanto a nivel federal como a nivel local”.
“Incluso, si es a nivel federal, sus padres podrían verse afectados por estos escritos, según la consulta que hemos hecho”, sentenció González Cordero.
Estas querellas de amenazas comenzaron el 16 de abril, en una escuela de la región de Ponce, sobre un presunto tiroteo el día 20 de abril y se siguió con el protocolo de seguridad.
Al día siguiente, cuando les refirieron dos casos similares en jurisdicciones distintas, la situación les levantó bandera e hicieron unos referidos al Fusion Center y al Buró Federal de Investigaciones (FBI, en inglés), descubriendo que había unas tendencias a nivel internacional en las redes sociales.
Durante una reunión con agencias federales, la Policía de Puerto Rico y el Departamento de Justicia, se develó que la tendencia se había observado -con los mismos mensajes- en Chile, Mexico, Perú y Argentina, donde comenzó.
González Cordero subrayó que “de estos 36 casos, ninguno ha sido real, no ha habido una amenaza, no se ha detectado ninguna persona en las afueras (de las escuelas), no se ha detectado ninguna persona dentro de los planteles escolares con la intención de cometer el delito”.
El 29 de abril, la Procuradora de Menores, Mariela Goyco, presentó tres faltas por los delitos de fijación de carteles, daños agravados y amenaza del Código Penal de Puerto Rico contra un adolescente de 17 años, por hecho ocurridos el 20 de abril en la Escuela Superior Miguel Meléndez Muñoz, en Cayey, donde se alega que el menor pintó un grafiti en una pared del plantel escolar con el mensaje amenazante en el que se solicitaba la cancelación de clases por un tiroteo.
La prueba fue presentada ante la jueza Nereida Salva, del Tribunal de Caguas, quien determinó causa probable para aprehensión. El menor fue dejado bajo la custodia de sus padres, mientras continúa el proceso judicial.
Otro de los casos que se investiga se remonta al 16 de abril cuando se encontró un mensaje en el baño de varones del segundo piso de la Escuela Dr. Carlos González, en Aguada, que leía: “Por cada comentario baches de sangre se derramarán. La masacre del año. Mayo/5”.
La querella fue presentada por el director escolar Carlos A. Feliciano Figueroa, quien denunció que uno de los estudiantes le tomó fotos y lo publicó en su página de Instagram. Cuando el menor fue entrevistado, admitió que lo publicó, pero que no tenía conocimiento quién lo había escrito. La investigación continúa.
“Este caso tiene una particularidad que se publica en una página de Instagram, por eso es que el FBI entró en este caso y revisó la jurisdicción... No obstante, se determinó que se quedara a nivel estatal”, comentó González Cordero
Este caso en Aguada es más complejo debido a la cantidad de estudiantes que se han entrevistado, sostuvo el experto en seguridad. Actualmente, continúan en el proceso de completar la prueba, entre ellas, la extracción de grabaciones.
De acuerdo con una comunicación oficial dirigida a padres, madres, encargados, estudiantes y a la comunidad escolar, se tomaron acciones “ante la seriedad de la situación, de manera inmediata se activaron los protocolos correspondientes establecidos por el Departamento de Educación de Puerto Rico”.
“Deseo enfatizar que la seguridad de nuestros estudiantes y personal es nuestra máxima prioridad. Todas las acciones se han llevado a cabo con responsabilidad, prontitud y en estricto cumplimiento de los procedimientos establecidos. Exhortamos a toda la comunidad escolar a colaborar”, declaró el director escolar en la misiva.
También exhortó a cualquier persona que tenga información que pueda ayudar con la investigación, a que la comparta de manera confidencial con la administración escolar.


