El superintendente de la Policía, Joseph González Falcón confirmó el arresto hoy del tercer sospechoso del asesinato de un agente de la División de Drogas en Ponce.

González Falcón estuvo flanqueado por la plana mayor de la Policía, así como los representantes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia para el Control de Drogas (DEA) la Oficina de Seguridad Interna (HSI), la Agencia de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF), el Servicio de Alguaciles Federales y el fiscal Héctor Siaca, director de la división de Crimen Organizado del Departamento de Justicia, quienes expresaron sus condolencias a los miembros de la Uniformada, así como a la familia del agente Eddie Santiago Rentas.

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“Ayer informé que teníamos dos detenidos en este caso. Hoy podemos confirmar que hay un tercer individuo que fue puesto bajo custodia en la mañana de hoy y se encuentra siendo entrevistado por las autoridades estatales y federales en estos momentos”, manifestó González Falcón, quien a renglón seguido identificó a los detenidos como José Ángel Colón Arroyo, alias “Coco”, de 23 años, Noé Emmanuel Torres Santiago, 24 años, y Efraín Coimbre Lugo, 28 años.

Añadió que los Torres Santiago y Colón Arroyo resultaron heridos de bala en el intercambio de disparos con los Uniformados y se encuentran en el Centro Médico de Río Piedras. Aunque no ofreció detalles sobre las heridas que sufrieron, González Falcón aseguró que la condición de estos es estable.

Mientras, Coimbre Lugo se entregó en la mañana de hoy, luego de una intensa búsqueda y de que se extendió durante toda la noche de ayer. “Desde ayer hubo mucha información llegando a la Policía, como a las agencias federales”, narró el superintendente. Por su parte, el coronel Carlos Cruz Burgos, superintendente auxiliar en Operaciones Especiales explicó que el tercer sospechoso estaba en el panorama de las autoridades por delitos previos, lo que facilitó que le cerraran el cerco rápidamente.

“Desde la hora cero, los agentes estuvieron investigando junto a los compañeros de las agencias federales, en este caso específico, HSI. Esta persona era conocida porque había tenido casos previos y dada esa situación, pues, los agentes del task force de Ponce del HSI pudieron entrevistarlo y posteriormente, se logró establecer que era el tercer participante”, detalló Cruz.

El oficial añadió que el asesinato del agente ocurrió mientras éste brindaba apoyo a una transacción encubierta de venta de armas, en un caso en el que Santiago Rentas fungía como agente investigador. “En medio de los eventos, uno de los individuos se torna violento y trata de apropiarse del dinero. Cuando surge ese evento, obviamente, nuestro agente encubierto está en inminente peligro de muerte, porque le están apuntando con un arma de fuego y ahí es que los compañeros intervienen y se da el intercambio de disparos con la fatalidad de nuestro compañero.”, explicó Cruz.

De otra parte, el fiscal Siaca, dio a conocer que el tercer sospechoso cumplía una probatoria federal por violaciones a la Ley de Armas. Añadió que al momento se encuentra bajo custodia de las autoridades estatales y es interrogado por agentes estatales y federales, aunque se espera que próximamente se le revoque la probatoria y sea ingresado en prisión federal.

Mientras, tanto la Policía como el Departamento de Justicia Estatal y Federal evalúan la posible radicación de cargos criminales contra los tres individuos, para determinar si enfrentarían la Justicia a nivel estatal o federal. Siaca añadió que aún sin tener el expediente del caso a la mano, estos individuos se enfrentan a la posibilidad de largas penas de cárcel. “Estamos hablando de un asesinato, posibles tentativas de asesinato, cargos de armas, venta de armas quizá también a lo mejor se configura. Estamos hablando de muchos, muchos años de cárcel, a lo que se enfrentan estas personas una vez sean acusados”, señaló.

El superintendente le envió un mensaje a los familiares del oficial caído, a quien se refirió como un héroe. “Eddie no murió, Eddie fue asesinado en el cumplimiento del deber. Un hombre que salió a trabajar con el compromiso de proteger a otros y que no regresó a su hogar”.

Añadió que mientras sea superintendente, se encargará de que su memoria no se apague. No hay palabras suficientes para llenar ese vacío, pero si hay una promesa. Que su sacrificio no será en vano, que habrá justicia y que la Policía de Puerto Rico no le va a fallar.

A su familia le digo hoy, su dolor es nuestro dolor y su perdida es nuestra pérdida. Y mientras yo esté frente a la Policía de PR, yo y nosotros, no vamos a permitir que su memoria se apague.

El superintendente añadió que Padilla Rentas, el segundo agente caído en el cumplimiento del deber en lo que va de año, será ascendido póstumamente al rango de coronel este miércoles.

El agente, de 49 años de edad, llevaba 23 años en la fuerza policíaca. A éste le sobreviven su padre, su madre, su esposa, sus hijos y sus hermanos.